MIGRACIONES EN EL COMIENZO DE 2019

En el comienzo de este nuevo año 2019 y con la cabeza puesta en la cantidad de migrantes que han muerto en el 2018 no puedo por menos que volver a reflexionar sobre el tema. Me parece que ya he escrito algo. Incluso he hecho una propuesta que no ha tenido mucho éxito. Nada de lo escrito lo he puesto en mi blog y ahora voy a corregir ese fallo.

Lo primero que escribí sobre el tema fue en el solsticio de verano de 2018. Lo segundo lo escribí un mes después y lo envié a algunos amigos que han mejorado sustancialmente la propuesta. He puesto en mi blog lo que escribí entonces como idea inicial y no incluyo las contribuciones de mis amigos. Lamentablemente no he conseguido nada concreto por lo cual vuelvo sobre el tema aunque tampoco sirva para nada. Pero, al menos, me siento bien conmigo mismo escribiéndolo y poniéndolo en mi blog que –entre otras cosas- para eso lo tengo.

Bueno, sigo con el tema. Ya se sabe mi lema que viene de lejos: “cuando un tonto coge una vereda, se acaba la vereda y sigue el tonto”. Obviamente, el tonto soy yo. Pero no me importa.

Repito el argumento principal de la propuesta. Los países europeos (y sus habitantes) se han beneficiado –y siguen haciéndolo- de manera escandalosa de los recursos de muchos países de Africa, de Asia, de Oceanía y de América y, gracias a eso, ahora tienen la posición de privilegio y de abuso socioeconómico en el mundo. Cierto es que les está saliendo “un grano” con China pero eso no cambia la injusticia del tema; aunque el hecho debería hacernos reflexionar.

Pues bien, al margen de muchos otros matices de importancia, cuando ciudadanos de esos países quieren venir a esta Europa rica y opulenta les negamos la entrada y dejamos morir a muchos de esos seres humanos en el camino. Y cuando llegan con grandes dificultades les ponemos muchos problemas que hacen que la mejora de su nivel de vida que esperaban encontrar no la hallan y malviven en los suburbios de las grandes ciudades siendo siempre sospechosos de todo lo malo que ya teníamos nosotros por fallos de nuestras “democracias”.

Ante esa injusta situación sigo insistiendo en que tenemos que darle solución a esta auténtica catástrofe humana.

Como, por otro lado está la despoblación de muchas zonas de nuestros países y, lo que es peor, el descenso de la población activa en los ámbitos rurales y en el conjunto de los países respectivos, me parece que ha llegado el momento de que las autoridades europeas tomen una decisión coherente y pongan en práctica un programa de adaptación de esos seres humanos a la sociedad de nuestros países.

Eso sin renunciar a lo que me parece mejor y más justo: mejorar las condiciones de vida en sus países de origen, obligando –sí, obligando- a que se impongan regímenes verdaderamente democráticos y justos en sus entornos naturales.

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IDEAS INICIALES PARA UN PROYECTO RURAL EN EUROPA

INDICE DE PARTIDA

  1. Preámbulo, introducción (o como queramos llamarle). Donde se cuenta en pocas palabras la idea.
  2. Contenido de la propuesta.
  3. Financiación.
  4. Conclusión.

 

  1. Donde se cuenta en pocas palabras la idea.

La sociedad opulenta de Europa tiene varios problemas a los que no se sabe poner solución:

  • Se están creando zonas abandonadas con pueblos en los que no vive nadie y en las que la actividad económica no existe porque la gente joven lo que quiere es irse a las grandes ciudades.
  • En las grandes ciudades hay zonas de pobreza y marginación donde una población sin futuro se refugia en actividades marginales (drogas, delincuencia, etc.).
  • Acuden a nuestros países una gran migración de seres humanos que vienen de otros países huyendo de guerras, hambres, simples faltas de estructuras y organización económica y social. Gente que huye y busca nuevas oportunidades vitales.
  • Tenemos jóvenes muy bien formados técnicamente que no saben qué hacer ni adonde ir. Incluso jubilados aburridos con grandes capacidades de todo tipo.

La Unión Europea tiene programas de todo tipo para multitud de cosas que no conozco a fondo (Erasmus, etc.) que financia con generosidad.

¿Por qué no crear un Programa Europeo para la recuperación del mundo rural (u otro nombre parecido) dotado con los fondos correspondientes? A ese programa podrían acogerse los países que quisieran para ponerle solución (o parte de ella) a esos problemas que digo (y otros muchos que se le ocurrirán a personas como Juan Serna, Paco Casero, Gabino, Gonzalo, Rafael Alonso, Juan Carlos, Paco Aragón, Txiki López, etc.) más capacitados que yo para concretar una propuesta realista.

  1. Contenido inicial de la propuesta.

En primera aproximación habría que configurar un grupo de personas capaces que le dieran forma. Liderados por alguien emblemático a nivel europeo.

Ese grupo de personas organizadoras del programa tendría que valorar todas las circunstancias de los colectivos objeto. Técnicos jóvenes (y menos jóvenes), migrantes de diversa procedencia, maestros y médicos sin trabajo, albañiles, agricultores, ganaderos, etc. que configuren una primera experiencia en un lugar elegido convenientemente (un pueblo abandonado en una zona estratégica desde algún punto de vista). Esta experiencia podría servir de referencia de un modo de vida diferente a la de las grandes ciudades.

Por supuesto habría que “reinventar” un pueblo del futuro desde varios puntos de vista, incluido el abastecimiento de energía, de agua, de tratamiento de residuos, sanitario, educativo, etc.

El modelo debe (puede) ser trasladado a otros países con la participación activa de personas de esos países que le den la “idiosincrasia” propia de ese lugar, incorporando sus costumbres tradicionales.

 

  1. Financiación.

La financiación debería ser europea y abierta a todos los países de la Unión beneficiando a aquellos que más migrantes acogen.

Evidentemente el programa debería tener previsto un “fondo económico” generoso pero con participación de los propios beneficiarios que tendrían que devolver el dinero recibido a medida que se fueran haciendo autosuficientes. Con ese dinero recuperado se podría realimentar el proceso (programa). No soy partidario de subvenciones a fondo perdido sin la más mínima expectativa de retorno.

 

  1. Conclusión.

Convirtamos los problemas que tiene la sociedad actual en una oportunidad para generaciones futuras.

EGOISMO Y MEZQUINDAD

He decidido seguir escribiendo sobre el asunto que, hoy por hoy, creo que ha llegado a unos límites muy elevados de urgencia social y humana. 

Esto lo escribí el solsticio de verano de 2018

Así pues, sigo con mis comentarios empezando por resaltar el que me parece más escandaloso: el cinismo de las autoridades europeas que me parece que no representar el sentir de la mayoría de los europeos; desde luego no el mío. Supongo que a muchos europeos, que han recibido –y siguen recibiendo- buenos beneficios, a nivel personal y colectivo, gracias a las materias primas que vienen de Africa debe darles vergüenza que no se sea más generosos con las personas que ahora están viniendo de allí, huyendo de su situación sin futuro a pesar de los grandes recursos de que disponen en sus países de origen.

Parece que las autoridades europeas está planeando el “recibir” a los emigrantes en grandes instalaciones de recepción (en realidad serán auténticos campos de concentración) para filtrar allí a los que pueden entrar en Europa y a los que no. Eso es parecido a lo que podrían –y deberían- hacer en sus países con las personas y empresas europeas que quieran ir a hacer negocios a los países africanos. Por supuesto esas auténticas cárceles –aunque sean transitorias- no estarán en suelo europeo. ¿Dónde entonces? ¿en suelo africano?, ¿en Túnez, Marruecos, Argelia, Libia, etc.? Pues, ya puestos a negociar ese tipo de instalaciones en esos países se me ocurre que podrían negociar otras cuestiones. Como ejemplo se me ocurren algunas que relaciono a continuación:

  • Poner en marcha en los países de origen de los refugiados programas de promoción de empleo y asistencia social que mejoren la calidad de vida de muchas personas de esos lugares. Evidentemente hay que empezar por las zonas de donde proceden los migrantes mayoritarios y también hay que tener muy en cuenta a los gobernantes del lugar para que no se queden con los fondos y lleguen a donde de verdad tienen que llegar.
  • Hacer convenios con los gobiernos respectivos para conseguir una auténtica democratización. Es obvio que eso no se consigue de un día para otro pero en algún momento hay que empezar. Pienso en una especie de “Plan Marshall” para Africa desde la Unión europea. Ya se que –como siempre- muchos dirán que ese plan es también necesario en muchos países europeos. Yo creo que una cosa no quita la otra. También creo que los países que deben poner más en esos planes deben ser los que más beneficios han sacado de Africa.
  • A los refugiados que ya están en Europa hay que ofrecerles condiciones de vida digna con trabajos no degradantes como, de hecho, está ocurriendo en muchos sitios (por no decir en la mayoría). Creo que no es difícil. En el anterior artículo cité lo de recuperar zonas y pueblos que se están quedando despoblados. Seguro que a muchas personas se les ocurrirán soluciones mejores que la que he propuesto.
  • Para contrarrestar las barbaridades de Trump y de Hungría yo propondría una ley que obligue a reunir a los hijos con sus padres y castigar a los que menosprecien y traten mal a los refugiados.
  • Luchar –con la ayuda de las autoridades de los países de origen- contra las mafias de tratas de personas. Pero hacerlo de verdad, creyéndoselo y poniendo los medios para hacerlo realidad.

Bueno, por hoy ya vale.

Sobre las elecciones de Andalucía 2018

LAS ELECCIONES EN ANDALUCIA EN 2018

 

Bueno, pues yo también voy a dar mi opinión a propósito del resultado de las elecciones en Andalucía.
Lo primero que me llama la atención es la escandalera que forman algunos por la “aparición” de la extrema derecha y con tanta fuerza. El que se escandaliza es porque no entiende cual es la realidad de la sociedad española y andaluza. Ese sentir político estaba ahí; ha estado siempre aunque estaba incluido en el PP y ahora se ha “independizado”. ¿Alguien pensaba que en España no había ultras de derecha? Ingenuidad máxima. Y los “sabios” de las encuestas que dudaban de que sacaran algún parlamentario ¿que dicen ahora? ¿siguen sirviendo para algo las encuestas? Con toda la modestia de mi criterio es evidente que las encuestas solo sirven para confundir. En fin, ya tenemos al lobo dentro. Y ahora ¿qué? ¿nos va a comer? Sinceramente, no lo creo.

Pero quiero comentar algo más. ¿Y el PSOE de Andalucía?¿No era autosuficiente e independiente del PSOE de España? Hubo unas primarias internas y quedó claro el resultado. Sin embargo no se ha tenido en cuenta y la secretaria general del PSOE-A ha funcionado como si fuera un partido independiente. El fracaso es evidente y, hasta el momento, no he oido ninguna autocrítica. ¿Habrá que hacer otras primarias con otro objetivo? Me parece imprescindible. En relación a los demás partidos que han participado supongo que están eufóricos porque han “echado” al PSOE del gobierno de Andalucía. Pues vamos a ver en qué queda esa euforia porque ahora viene el reparto del “botin” y no me parece que esté del todo claro cómo se lo reparten. Imagino los colmillos moviéndose de un lado a otro y, al menos yo (no tengo encuestas), no puedo adivinar en qué va a quedar todo.

(continuación de lo anterior).

Los ecos de los resultados de las elecciones autonómicas en Andalucía me provocan algunos comentarios adicionales:

Lo que más me sorprende es que muchos dan la impresión de saber quien ha ido a votar y quien no y a qué partido hubieran votado los que no han ido. Confieso mi ignorancia al respecto. Puedo hacer –como muchos- algunas conjeturas más o menos justificadas. En este caso en relación con el PSOE partido del que he sido militante durante bastante tiempo (desde 1984) y por el que incluso he sido alcalde de un importante municipio sevillano. Con el revuelo que se ha formado muchos olvidan algunos detalles de los últimos tiempos. Veamos, la candidata del PSOE en estas elecciones tiene una historia reciente de enfrentamiento a los dirigentes elegidos por una mayoría clara de los militantes del partido y eso ha creado una evidente división dentro del partido en Andalucía. Muchos de esos militantes se han sentido marginados por la dirección en Andalucía y se han manifestado con claridad en la precampaña y en la campaña diciendo claramente que no iban a votar a Susana Diaz. No soy capaz de poner números a esa disidencia pero es lógico pensar que no han sido pocos y eso justificaría en parte la bajada de votos en las pasadas elecciones. Los habrá habido que no hayan votado, que hayan votado en blanco o nulo e incluso que hayan votado otras opciones. Es mi explicación que debería ser tan buena como cualquier otra. Yo no soy quien –y menos ahora- para decirle a los dirigentes del partido lo que tienen que hacer en esta situación. Lo más evidente y, creo que sería absurdo no hacerlo, es una reflexión a fondo. Regeneración, renovación, dimisión, etc. no voy ni siquiera a sugerirlo pero cualquiera de esas medidas puede ser lógica y no entiendo que no hagan algo. Si todo sigue igual y se mira para otro lado el deterioro del partido en Andalucía seguirá aumentando. A buen entendedor….

Otra evidencia que no pasará desapercibida para muchos es la posición del PP. Criticaron la moción de censura de Pedro Sánchez y el uso que este hizo de los votos de los diputados en el Congreso saliendo nombrado presidente de España porque lo votaron una mayoría de aquellos diputados. Incluso propusieron una ley reclamando que gobernara siempre la lista más votada. Ahora resulta que quieren gobernar ellos que no son la lista más votada y ponen por delante que hay que prescindir de la candidata del partido que ha sacado bastantes más votos que los demás. Ahora si les parecería bien que la mayoría de parlamentarios andaluces les votaran a ellos que son la segunda lista. Es curioso que también Ciudadanos (terceros en votos y en parlamentarios) reclamen ser ellos los que gobiernen. ¡Qué falta de coherencia!

Ya puestos también voy a dar mi opinión sobre el resultado de Adelante Andalucía y de VOX.

Adelante Andalucía surge como confluencia de Podemos en Andalucía e Izquierda Unida. Hasta ahí bastante bien. El problema viene cuando eso se hace en contra de la dirección nacional de Podemos y la Sra. Rodriguez sigue adelante con la connivencia del representante de IU en Andalucía, Sr. Maillo. Entiendo perfectamente que haya habido militantes de uno y otro partido que no hayan querido participar o que hayan votado a otro. Les diría lo mismo que al PSOE: deberían reflexionar y ponerse de acuerdo antes de participar de la manera que lo han hecho en otras elecciones. Si Podemos e IU tienen tantas coincidencias parece más lógico que se refundan en un solo partido y así los militantes no tendrían problemas de coherencia personal.

¿Y VOX? Partido de extrema derecha recién (o casi) constituido es obvio que está formado por personas que antes se contentaban con el PP y sus planteamientos derechistas. Da la impresión de que cuando gobernaba el PP mantenía la expectativa de que este les hiciera más o menos caso. Pero cuando se fundó en diciembre de 2013 parece ser (Wikipedia) que lo hicieron cuando se sintieron “desencantados con las políticas del PP”. Sea como sea, al día de hoy tienen un ideario coincidente con otros partidos ultra derechistas europeos. Su éxito en las elecciones andaluzas es fácilmente explicable. Para mi es obvio que recoge la insatisfacción de muchos ciudadanos con la situación política general, tanto en España como en Europa y ha sido Andalucía donde han puesto en marcha sus mecanismos de partido bien “engrasado”. Vuelvo a decir que las encuestan han demostrado hasta qué punto no sirven para nada, salvo para que algunas conciencias se tranquilicen a pesar de lo que puede visualizar en su entorno; y que la lógica debería advertirles.

Con lo que no estoy de acuerdo es con las manifestaciones en contra de este partido. Al menos por ahora puesto que no han tenido tiempo de hacer nada concreto. Hablar, hablan, como los demás. Pero han participado en unas elecciones democráticas y han obtenido unos resultados que pueden no gustarnos pero que no tenemos más remedio que acatar.

En fin, opiniones para todos los gustos; como los de otras personas.

El Sr. Monago quiere que siga funcionando la central nuclear de Almaraz

Me ha llegado un recorte de prensa en el que el Sr. Monago (ex presidente de la Junta de Extremadura) defiende la prórroga de Almaraz dando una serie de argumentos.

Me voy a permitir rebatir todos esos argumentos, uno a uno.

En el titular se dice que “no hay alternativa al cierre”.

No se lo que piensa este señor por “alternativa” ni a qué se refiere. Si se refiere a la generación de electricidad en Extremadura, el Sr. Monago debería saber que en Extremadura se genera 4,18 veces más electricidad que la que se utiliza en la región (“exporta el 76 % de la electricidad generada en la región; nuestro consumo es el 1,89 % del nacional y la producción el 8,07 %).

Si se cierra Almaraz la cantidad de electricidad que demandan (en barras de central) los extremeños (incluidas las pocas industrias de Extremadura) (5068 GWh al año; el consumo de los “clientes” es del orden de 4561 GWh/año)) se producen con las energías renovables que hay en la región (hidroeléctricas, fotovoltaicas, termosolares y biomasas) (4768 GWh/año + 53 GWh con cogeneración = 4811 GWh); con renovables se produce un 111,37 % de toda la electricidad que se utiliza en Extremadura; solo con solar se genera el 62,66 %; y eso a pesar de que el 2017 ha sido un mal año de hidráulica.

Si con alternativa se refiere al conjunto de España, el Sr. Monago seguramente sabe que en nuestro país tenemos más de 104 GW de capacidad de generar electricidad, el consumo medio es de 27,5 GW y el máximo consumo ha sido de 41,381 GW un día y una hora determinado (el 18 de enero a las 19 50 horas). Cualquiera puede entender que los 2 GW de Almaraz no son necesarios para mantener el sistema eléctrico español. Todos los datos se refieren al año 2017 y se han obtenido en las páginas web de la Agencia Extremeña de la Energía (www.agenex.es) y en la de Red Eléctrica de España (www.ree.es).

Así pues, Sr. Monago, se puede cerrar Almaraz sin ningún problema para el abastecimiento de electricidad en Extremadura y en España. Eso sí, a los madrileños les podría afectar. Por eso lo que Vd. propone tiene sentido para los extremeños si los madrileños aceptan una central nuclear similar o bien los madrileños pagan el kWh bastante más caro que los extremeños. Con eso nuestras industrias (las pocas que hay) ganarían en competitividad y podríamos salir del último puesto en renta per cápita en el que llevamos tanto tiempo.

Vamos a otros comentarios suyos.

Dice el Sr. Monago “si no peleamos lo lamentaremos”.

Me gustaría saber quienes lo vamos a lamentar. ¿Los extremeños en su conjunto? ¡por favor, Sr. Monago! No nos crea más tontos de lo que somos y aparecemos ante los demás españoles. Mire, estimado Sr. Monago, a los únicos que podría beneficiar seguir generando electricidad en la central nuclear de Almaraz es a las empresas propietarias que consiguen grandes beneficios por diversos conceptos cuando una central nuclear como Almaraz está funcionando en el sistema eléctrico español.

Bueno, también es posible que los habitantes de Almaraz dejaran de recibir la limosna que la empresa propietaria les hace llegar por Navidad que, por otra parte, supongo que no será “gran cosa”.

Parece ser que el Sr. Monago pretende (por via de urgencia) que el pleno de la Diputación de Cáceres inste al gobierno (supongo que al actual; sorprende que no lo hiciera con el anterior) a que autorice esa prórroga.

 

Supongo que las prisas vienen por el hecho de que la actual ministra ha declarado su intención de que se cierren las nucleares (y las de carbón) cuando acabe su ciclo de vida para el que fueron diseñadas y construidas. Dudo mucho que la actual ministra pueda hacer efectiva su declaración cuando llegue el momento del cierre, en un par de años; no por falta de voluntad de la ministra, sino por lo difícil que es ejecutar ese deseo.

Sr. Monago, lo que sería interesante es asegurarse de que las tareas de desmantelamiento que se supone deben ejecutarse den el máximo beneficio a las personas del entorno de la central. Y no son pocos puestos de trabajo.

Sigamos con las ocurrencias del Sr. Monago.

También parece ser que el Sr. Monago “arropado por los diputados provinciales, alcaldes y concejales del PP de Campo Arañuelo, ha atendido  a los medios momentos antes del pleno provincial”.

Eso está bien pero ingenuamente me pregunto ¿Por qué no hizo lo mismo cuando gobernaba su partido? ¿O cuando él presidía la Junta de Extremadura? La verdad es que sorprende un poco. ¿No será por razones que no conocemos el resto de los extremeños y que tienen que ver con la campaña de “acoso y derribo” que están llevando a cabo de manera planificada y escalonada en el conjunto del país? Está bien, tienen todo su derecho pero que no nos hagan “comulgar con ruedas de molino” (por cierto escribo esto en un molino de los antiguos de moler trigo en mi pueblo, Higuera la Real) y las ruedas que hay aquí son bien difíciles de tragar.

Sigue diciendo el presidente del PP en Extremadura “No hay alternativa al cierre de la central nuclear, solo hay una alternativa que es su prórroga, si se cierra se muere el norte de Cáceres, se muere Cáceres, se muere una buena parte de Extremadura”.

Eso sí que está bien ¿Se muere a partir de ahora mismo?

En los 38 años que lleva funcionando la central y han sido presidentes de la Junta de Extremadura el Sr. Rodriguez Ibarra, el mismo Sr. Monago y el actual Sr. Fernández Vara ¿no han sido capaces de mejorar la situación socioeconómica del Campo Arañuelo aprovechando los grandes beneficios económicos que la central ha producido para las tres empresas propietarias y –dicho sea de paso- las ventajas competitivas de Madrid por las que seguramente Extremadura sigue siendo la comunidad autónoma de España última en renta per cápita y con unas infraestructuras de pena en comparación con otras zonas de nuestro país. ¿No han sido capaces de presionar al gobierno central para que cambien esas circunstancias? ¡y ahora viene a decir uno de esos presidentes que si se cierra Almaraz se acaba la vida en esa zona! Por favor, un poco de respeto al resto de los extremeños que han estado y están en situaciones parecidas y no tienen una central nuclear con la que presionar a los gobernantes de nuestro país; los de la zona a lo mejor pretenden seguir con algunos de los miserables privilegios que les dan por correr el riesgo de tener una central nuclear en su casa.

También ha criticado la posición que defiende el PSOE en su programa electoral, de “cerrar las centrales al término de su vida útil, sin la letra pequeña” para buscar una alternativa.

Me encanta, a mi que he defendido esa postura hace mucho tiempo el que ahora la haga suya el gobierno actual y que al Sr. Monago le parezca mal. ¡Pues que le vamos a hacer! Así es la rosa, unas veces gobiernan unos y otras veces otros. A pesar de todo. ¿Saben aquella anécdota divertida que le asignaban a un diputado de “librecambio” que decía: “hay que ver que parecía que íbamos a ganar las derechas y ahora resulta que hemos ganado las izquierdas; o al revés, claro”. Simpático ¿verdad? Lamentablemente no es mío; se lo he copiado a alguien que no recuerdo.

Pero, hay más (por supuesto es para que no se aburran).

“A su juicio, podría ocurrir en Campo Arañuelo como en Zorita, donde los “jóvenes se han ido”, se han “apagado” los pueblos y los “negocios han cerrado”, una “ruina” para la zona”.

Eso está muy bien dicho, si señor. Y cuando eso mismo ocurre en otras partes de Extremadura o de España en las que no hay centrales nucleares que cerrar, ¿también es por eso mismo? Vamos, Sr. Monago, no nos haga reir. Aunque es cierto que Vd. es una persona simpática y dicharachera pero en esto creo que se ha “pasado” un poco.

“Ante la alternativa de la energía solar, Monago ha criticado que las plantas fotovoltaicas generan empleo en su construcción, pero durante su mantenimiento se lleva “en ocasiones” la vigilancia a otras poblaciones que no están en Extremadura, según ha apuntado”.

Si eso fuera cierto –que no lo se con certeza-  habría que preguntarse por qué la gente del lugar no “espabila” y la Junta de Extremadura y los Ayuntamientos correspondientes no exigen algo más que dinero a las empresas y montan cursos de formación para los lugareños. Al menos, eso me pregunto yo.

“Para el presidente del PP, si se cierra la central nuclear los ingresos de los Ayuntamientos y todos los servicios que dan a los ciudadanos se perderían, a la vez que ha dicho que aumentaría un 15 o 20 por ciento el precio de la energía”.

¡Por favor! ¿Sabe el presidente del PP extremeño cuántas centrales fotovoltaicas y termosolares hay en Extremadura y cuánto reciben los Ayuntamientos por esa circunstancia? ¿y los propietarios del suelo donde están esas centrales? Supongo que no lo sabe. En total, ¿es más o menos que lo que recibe el Ayuntamiento de Almaraz por tener la central nuclear? Por cierto que en las proximidades hay una central fotovoltaica ¿sabemos cuánto recibe el pueblo de Almaraz (el Ayuntamiento y los propietarios del suelo) por esa central fotovoltaica.

Lo de la subida de la electricidad si cierran Almaraz es de ignorante completo. ¿Todavía no se ha enterado de lo que decía el ministro del último gobierno de su partido, Sr. Nadal, de por qué subía la electricidad? Decía algo así como que había poco viento y que los embalses estaban muy bajos (es decir que había poca electricidad de origen hidráulico y eólico) y eso hacía que entraran los ciclos combinados y el carbón, mucho más caros. Es evidente que si cierran Almaraz (y las demás nucleares) entraran más renovables en el sistema con lo cual se abarataría le electricidad siguiendo el argumento del Sr. Ministro. Lo tengo explicado en otro artículo de mi blog, “Valor y precio. De la electricidad”

“Esto de ser ecologista está muy guay, pero ser la comunidad con más paro de todo España y la segunda de toda Europa es menos guay. A ver si vamos a ser una región despoblada porque no hay oportunidades”.

Esto ya si que es “para mear y no echar gota” como se dice vulgarmente ante falacias como esta. Vamos a ver, Sr. Monago ¿Qué tiene que ver la velocidad con el tocino? Se puede ser muy ecologista y muy guay y no hacer nada para que haya más empleo y también se puede no ser nada ecologista y sin embargo hacer algo para que lo haya.

Da la impresión de que en los años que estuvo de presidente no hizo mucho para cambiar esa situación de desempleo crónico en nuestra Extremadura. Los otros presidentes parece que tampoco hicieron mucho porque seguimos donde siempre.

En cuanto a la despoblación parece ser que hay otras causas. Mire hacia Castilla y León o a Aragón –por poner ejemplos muy evidentes- y ya me dirá si es porque hay muchos ecologistas.

“Por último, ha defendido su prórroga por los “miles” de puestos de trabajo “de calidad” que “hacen que los niveles de renta en la comarca sean mayores que en el resto de Extremadura”, ha subrayado”.

Veamos cuantos son esos miles y de donde son los trabajadores de Almaraz. Podemos compararlos con los de las instalaciones de energías renovables.

Según el informe anual 2017 de las centrales Almaraz Trillo (CNAT) los trabajadores que hay en Almaraz son 411 lo cual parece razonable pero es claro que son pocos miles. Por otro lado, no sé por qué pienso que no todos esos 411 empleados son del Campo Arañuelo. Siendo optimistas me quedo con la mitad, para redondear 200. No me parece que sea muy problemático encontrarles empleo en otras actividades. Sobre todo si en los 38 años que lleva funcionando la central “alguien” se hubiera preocupado de activar la economía de la zona. Desde luego todavía se está a tiempo; faltan dos años y hay mucho que hacer. No conozco al detalle la zona pero seguro que se puede hacer bastante; sobre todo si se quiere y se pone dinero. Aunque solo sea una pequeña parte del que ya han ganado en esos años.

Veamos ahora los empleos de las renovables en Extremadura. Con unos pequeños cálculos a partir de datos de la asociación APPA y de la Agencia Extremeña de la Energía me sale que hay aproximadamente 1000 empleos en la biomasa eléctrica, 1300 en las instalaciones fotovoltaicas y 350 en las termosolares. Es decir, un total de 2650 empleos. Ni que decir tiene que si se cierra Almaraz como parece que quiere todo el mundo, incluido el gobierno, los 200 empleos de gente de la zona que se pierden se pueden recuperar con renovables en nada de tiempo; incluso en estos dos años que quedan para el cierre.

En resumen que la iniciativa del Sr. Monago me parece absurda y poco pensada. ¡Cómo no sea para meter ruido!

En cualquier caso mi respeto y mi saludo para el Sr. Monago. Aunque no coincida con él.

 

La subida de la “luz”

“Nadie nos ha explicado nada” acaba de decir en la tele una contertulia de “los desayunos de TVE”, Lucia Méndez. El problema es ese, que nadie ha explicado nada y, claro, ante un tema complejo como es el sistema eléctrico y la fijación del precio, los consumidores en general, no entienden casi nada, solo que es muy caro el kWh. Lo malo es que muchos periodistas y tertulianos que tratan el tema tampoco se enteran mucho. Como consecuencia lógica no pueden explicarlo bien y personas bien intencionadas como Lucía Méndez se dan cuenta pero no pueden transmitir lo fundamental del asunto.

Esa situación de desconocimiento es especialmente cierta desde la implantación de la ley 54/97 del sector eléctrico a finales de 1997. En ese momento se liberalizó –es un decir- el sistema eléctrico con la sana intención de que la competencia abaratara el producto; como puede observarse no ha sido así sino todo lo contrario, se ha encarecido. De ahí viene todo. Al final hay que entender que esa ley santificó el llamado “Protocolo Eléctrico” que fue el acuerdo entre el gobierno de ese momento con Aznar como presidente y Rato como superministro de Economía y las compañías eléctricas. Recogió parte de las directivas de la Unión europea, descafeinándolas; pero sobre todo recogió los intereses económicos de las empresas del sector.

Una cosa es lo que paga el consumidor, otra es lo que cuesta generarla y otra diferente lo que se paga a las empresas que generan esa electricidad. Lo que paga el consumidor es la suma del precio de mercado que se les paga a las empresas que generan la electricidad, los llamados peajes (todo lo que cuesta mantener el sistema para que la electricidad llegue a nuestras casas) y los impuestos.

La confusión empieza en entender cómo se forma el precio del mercado, es decir a cuanto se paga en el mercado “liberalizado” la electricidad que luego termina en las viviendas, comercios, hospitales, hoteles, industrias, etc. Es lo mismo que saber a cuánto compran la electricidad las empresas que la venden al consumidor. Esa parte es la que explica las subidas de la “luz” de estos últimos tiempos.

Una vez más voy a tratar de aclarar algo que parece que cuesta trabajo entender. Más que nada porque las informaciones que recibimos habitualmente se refieren al precio de la electricidad en lo que los especialistas llaman “en barra de central, b.c.” que es lo que el sistema paga al que genera la electricidad, en el lugar donde se genera, es decir, en la central nuclear, la de ciclo combinado, la planta fotovoltaica o el parque eólico. Eso es lo que el paasado, 6 de septiembre vale 71,04 €/MWh (7,1 céntimos de euro el kWh) y el día anterior, 5 de septiembre 7,458 c€/kWh. Con datos mensuales, en julio de 2017 la electricidad se pagó en el mercado a 48,63 €/MWh y en el mismo mes de 2018 a 61,88 €/MWh. Es decir la electricidad en barras de central se pagó un 27,92 % más en 2018 que en 2017 en el mismo mes; en otros meses es diferente. Pero eso no quiere decir que el consumidor pagara el kWh un 27,92 % más caro. En realidad, pagó un 5,9 % más (yo en mi casa; en otros casos será diferente pero no mucho.

Pero, siendo esto importante, lo que realmente llega al consumidor en el recibo que tiene que pagar es otra cosa. Lo anterior es solo el 29 % del recibo. El resto son, sobre todo, los llamados peajes que incluyen muchos conceptos y que, en general, se entiende que es lo que cuesta que la electricidad llegue a nuestras casas (transporte, distribución, comercialización, mantenimiento de las entidades que intervienen en el proceso, las primas al régimen especial (ahora régimen específico que engloba las primas a las renovables, pero no solo), etc.). Ese componente del precio final de la electricidad supone un 50 % aproximadamente de lo que pagamos al final. Y, finalmente, están los impuestos que suponen algo más del 21 % (21,32 % en mi recibo del pasado mes de agosto); es el llamado impuesto de la electricidad (5,11 %) y el IVA (21 %) que, para escándalo de muchos –mío también- se aplica a todo, incluido el anterior impuesto. Curiosidad: eso si que es un impuesto como es debido y no la falacia del mal llamado “impuesto al sol”.

Para entenderlo bien hay que recurrir el recibo de la electricidad que tenemos todos. Fíjense bien con el citado recibo en la mano, cualquiera que sea el tipo de contrato que cada cual tenga. Voy a referirme al que yo tengo que es bastante frecuente en los usuarios españoles, el 2.1 A con discriminación horaria. En mi caso con dos grupos, P1 y P2. Comparando agosto 2017 con agosto 2018 el resultado global es que el kWh que yo he consumido me costó 0,2023 € en 2017 y me ha costado 0,2143 € en 2018; por cierto que hoy, 14 de septiembre, observo que entre agosto y septiembre, me ha costado 0,2077 €/kWh. Es decir ha subido un 5,9 % del año pasado a este; aunque si consideramos el dato de hoy esa subida ha sido de un 3,9 %. Esa es la realidad para un consumidor normal como soy yo. Hay que entender que cada caso es diferente pero estoy convencido de que ninguno será muy diferente a este. Cada cual puede hacer esas cuentas con sus datos y sacar sus propias conclusiones.

Pero todo no acaba ahí. Para entenderlo todo un poco mejor hay que explicar más cosas que no se ven en el recibo. Traté de explicarlo en un articulito que puse hace poco en mi blog con el título “Valor y precio. De la electricidad”. Algunos de los argumentos voy a repetirlos aquí porque si no, no se entiende lo importante.

Lo que no se explica en el recibo y por eso poca gente entiende algo es que el precio de la electricidad se fija a partir de una especie de subasta diaria y horaria que da lugar a lo que todo el mundo dice que es el precio de la electricidad y es a lo que nos hemos referido antes como precio de mercado; a eso se le suman los peajes y los impuestos. A lo que se refieren las informaciones alarmantes que recibimos todos los días es solo a esta primera parte de esos conceptos. Eso es lo que, de acuerdo con la información que da OMIE, ha subido, de agosto de 2017 a agosto de 2018 un 27,92 %. El resto de los conceptos –peajes e impuestos- no han variado sustancialmente; algo si, sobre todo por la subida del precio del CO2 emitido que ha aumentado bastante en España. Por eso, en el cómputo global el resultado de la subida para el consumidor es del orden del 6 o del 4 %.

Pero terminemos esta breve exposición explicando porque se ha producido esa subida en el precio de mercado de la electricidad.

En lo que sigue me voy a apoyar en la gráfica de OMIE que expresa de manera sencilla el proceso. En la realidad es un poco más complejo.

Las empresas que generan ofertan la cantidad de electricidad que pueden proporcionar al sistema las 24 horas siguientes a la de la sesión de que se trate (curva roja). Algunas de estas ofertas son a 0 euros por diversas razones (la nuclear porque no paran las 24 horas y tienen que generar de manera continua; las renovables porque por ley entran las primeras en el sistema, las grandes hidráulicas porque les cuesta muy poco generar (CNE dice que a 3 €/MWh) y le siguen los otros ofertantes al precio que estiman que cubren sus gastos y los beneficios que pretenden obtener. Los últimos en ofrecer son los ciclos combinados de gas natural que son los más caros.

Por otro lado están los compradores, empezando por las comercializadoras que empiezan ofreciendo compras al máximo permitido (180,3 €/MWh) porque tienen que asegurarse que consiguen la electricidad que tienen que vender a sus clientes (curva azul fina). Ellos saben que la casación se producirá a mucho menor precio. Le siguen consumidores (industrias, etc.) que proponen precios más bajos acordes con sus capacidades y sus tácticas de compra.

 

Curvas representativas de la oferta y la demanda en las subastas de electricidad (Fuente, OMIE).

Cuando se cortan las dos curvas se tiene la casación que fija el precio para esa hora y que, dado que se sigue el modelo “marginalista” este precio es el que se paga a TODOS los que han ofertado (lo hayan hecho a cero euros o a más) y el que se cobra a todos los que compran la electricidad en el mercado (comercializadoras o no).

Si en una hora determinada de un día concreto la demanda se cubriera con la oferta a precio cero, ese sería el precio en esa hora; pero eso no quiere decir que eso es lo que vaya a pagar el consumidor. Esa circunstancia se ha dado en algunas ocasiones en que había mucha oferta de renovables (mucha generación eólica, solar y de biomasa) que junto con la nuclear cubrían la demanda esperada. Esto pasó en algunas horas con escándalo de muchos y eso hace pensar –sin entrar en detalles- que mientras más renovables haya en el sistema más barata será la electricidad en el mercado.

Lo que ha ocurrido en los últimos tiempos es que ha habido poco viento, la producción hidráulica no ha sido suficiente (o no se ha gestionado correctamente) y aunque la solar ha generado lo máximo que puede (mucha radiación en estos meses de verano) que no es demasiado porque el parque fotovoltaico y el termosolar fue frenado y no ha aumentado suficientemente desde el año 2011. En definitiva, hubo que generar con gas natural y con carbón que son las que han hecho subir el precio final. Amén de que las emisiones de CO2 también han aumentado y eso también penaliza el precio final.

La conclusión es clara: mientras más renovables haya en el sistema más barata es la electricidad y mientras más gas natural y carbón se utilice más cara es la electricidad.

En otro artículo explicitaré qué se puede hacer para abaratar –o, al menos, contener- lo que el consumidor final paga por la electricidad que utiliza. Para mi es obvio que es el gobierno el que tiene que intervenir.

Dadas las condiciones actuales del sistema está muy claro que el gobierno tiene que intervenir de manera efectiva ya que el anterior le dejó esta situación por su forma de entender el sistema. Y tiene varias formas de hacerlo.

La primera de todas en los impuestos. Si ha rebajado el IVA para los actos culturales que me parece muy bien, ¿por qué no puede hacerlo para la electricidad cuando este bien es ya una necesidad, no un lujo? Si hace unos años era el 18 % y ahora es el 21 % ¿por qué no puede volver a ser del 18 %, o del 10 % o del 4 %? Solo con eso el recibo de la electricidad bajaría en aproximadamente un 3 % (como mínimo). Luego está el impuesto a la electricidad (un 5,11 %) que viene de lejos. No entiendo por qué hay que poner un impuesto adicional al consumo de electricidad cuando ya todos los otros intervinientes en el sistema pagan impuestos importantes, incluidas las empresas generadoras, distribuidoras, comercializadoras, etc. No entiendo por qué no se puede suprimir ese impuesto.

Pero el aspecto en el cual creo que el gobierno tiene que intervenir ya es en los peajes. Me parece urgente una revisión a fondo de cada uno de sus componentes y que se ajusten a la realidad de lo que cada actor pone en el sistema y lo que cobra del mismo. El caso que me parece más escandaloso es el pago por la distribución con el abuso que las grandes empresas del sector han venido haciendo sin límite. Si alguien quiere hacer una línea tiene que pagarla y además ceder la propiedad a la compañía. No lo he entendido nunca. Me parece un abuso que, incluso creo que debe ir no solo contra el sentido común (si yo pago algo, ese algo es mío, no de otro) sino contra las leyes comerciales (¿cómo es que estoy obligado a regalar algo a alguien gratuitamente?). De verdad es que no lo entiendo. Pero en los peajes hay mucho más y el gobierno es quien tiene las competencias para regularlo.

En cualquier caso lo fundamental es cambiar la metodología (el llamado pool) para fijar los precios de la electricidad en barras de central. Sé que no es fácil ni inmediato pero no se puede dejar pasar la oportunidad. El método actual lo implementó un gobierno del PP (el primero de Aznar) y lo radicalizó otro de Rajoy mientras que los gobiernos de Zapatero no hicieron nada en ese sentido. Hay que cambiar un sistema que paga 60 €/MWh lo que cuesta producir 3 €/MWh.

En definitiva que el cierto sensacionalismo que existe sobre la “subida de la luz” está razonablemente justificado pero sería mejor que se explicara bien y se pusieran las cosas en su sitio. Es escandaloso el aumento del coste de la electricidad en barras de central (28 % de julio a julio) pero en el bolsillo del consumidor solo es un 6 o un 4 % que también me parece excesivo.

Finalmente no puedo dejar pasar la ocasión para explicar a qué se debe la subida de ese precio en origen. En realidad es consecuencia de que ha habido poco viento, poca hidráulica y, aunque el sol es abundante en nuestra tierra en esta época del año, la capacidad de generación que tenemos limitada desde hace ya unos años hace que no sea significativa su contribución; esto ya lo he dicho antes; pero lo repito para que se entienda bien. Al disminuir la cantidad de electricidad generada con energías renovables aumenta la generada con carbón y con gas natural que son las más caras. Así de sencillo. Ergo ….

COMENTARIOS SOBRE LA DIMISIÓN DEL MINISTRO FRANCÉS DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA, NICHOLAS HULOT.

Se dice en la prensa que “el ministro estrella renuncia ante la falta de avances en el medio ambiente”. No me extraña que sea verdad. Lo peor es que visto desde España eso mismo puede pasar con nuestra ministra equivalente (más o menos), mi buena amiga Teresa Ribera.

¿Cuál es el problema de fondo? Evidentemente no estoy en posesión de ninguna verdad por lo que solo daré mi opinión, seguramente discutible.

Creo que está muy bien que un presidente como el Sr. Macron o, en su día nuestro Rodriguez Zapatero y ahora Pedro Sánchez encarguen de los temas ambientales a personas como el Sr. Hulot, Cristina Narbona o Teresa Ribera que se toman en serio los temas ambientales y que son conscientes de la necesidad (urgencia muchas veces) de tomar medidas eficaces en algunos asuntos que afectan al presente y, sobre todo, al futuro de nuestro entorno natural.

Lo malo es que suele cumplirse aquello de que “no es lo mismo predicar que dar trigo” y estos ministros con su mejor intención y ganas se tropiezan con multitud de frenos –cuando no paradas en seco- por parte de fuerzas sociales y económicas que pueden más que ellos. Ante situaciones concretas estas personas tienen dos opciones: dimitir denunciando –más o menos- las dificultades que encuentran para hacer lo que creen que es necesario o bien aguantar el “tirón” y hacer lo que puedan que siempre es mejor que no hacer nada.

Pero es lamentable que tenga que ser así. Siempre tratamos de simplificar las explicaciones y –lo que es peor- tergiversar las realidades y manipular las informaciones; casi es lo mismo una cosa que otra. Con eso se confunde a los ciudadanos y se les quita su auténtica libertad de participar democráticamente en las decisiones globales. Lo peor de todo –es mi manía de los últimos tiempos- es que con la maraña de desinformaciones sobre los temas ambientales no se avanza en lo que de verdad importa que no es otra cosa que la toma de conciencia de todos los seres humanos frente a problemas tan graves y casi irreversibles que tenemos como es el cambio climático o el exceso del uso de plásticos que ya está amenazando con asfixiarnos. Como curiosidad comprobar que en los dos casos que he citado en el fondo está el mal uso de una materia prima –el petróleo- que es el objeto de deseo de muchos países y de muchas compañías multinacionales. En fin, que es muy difícil –por no decir imposible- que un ministro, de Francia o de cualquier país, pueda parar o como mínimo frenar el abuso que se hace de ese tremendo elemento de contaminación de todo el planeta. Para resolver esos problemas hace falta algo más que la acción de un ministro o ministra concienciado. Ya se ve.

Pero no quiero terminar sin hacer referencia a un caso de simplificación, tergiversación, manipulación o como quieran llamarle que protagonizó uno de nuestros más ilustres responsables políticos españoles de los últimos tiempos. Me refiero a la afirmación que en su día hizo nuestro ínclito ex presidente del gobierno, D. Felipe González a propósito de las centrales nucleares en España. Según parece, en un momento dado en el que salieron voces en España en contra de las nucleares, el presidente del gobierno -14 años- de aquel momento, nuestro ilustre Felipe, dijo algo así como que los españoles éramos muy hipócritas porque no queríamos las centrales nucleares y sin embargo la electricidad que utilizábamos venía de las centrales nucleares francesas. Esta afirmación siempre me escandalizó, sobre todo porque venía de una persona que tenía la obligación de saber que eso no era verdad. Con eso creó una opinión a favor de las nucleares que ha condicionado el futuro del sistema energético español y propició determinadas actitudes en la opinión pública que persisten hasta hoy.

Por concretar, el Sr. González, como presidente del gobierno de España entre 1982 y 1996 debería saber –web de Red Eléctrica de España y también la del ministerio- que los intercambios de electricidad de España con Francia no son consecuencia de que nos guste más o menos la electricidad de origen nuclear ni siquiera de la capacidad de generar electricidad en un país o en el otro. Son objeto del mercado puro y duro; es decir, de cuanto le cuesta esa electricidad a una empresa determinada para sacarle más o menos beneficios. Por eso intercambiamos electricidad con Francia, con Portugal y con Marruecos. Y no porque no podamos generar la electricidad que necesitamos. De hecho, en España puede generarse el doble de la electricidad que necesitamos porque nuestro sistema eléctrico está muy sobredimensionado. Precisamente entre 1992 y 1996 España exportó electricidad a sus vecinos. En cualquier caso en cantidades poco significativas para nuestro sistema. Del orden de 5 TWh (máximo exportado) frente a 30 TWh que es el número “gordo” del sistema eléctrico español; (262 TWh en 2017). D. Felipe González creó, con su declaración  una confusión en la opinión pública española que persiste hasta el día de hoy; muchos españoles siguen pensando que España consume electricidad de las centrales nucleares francesas, aunque no sea verdad.

Termino dejando clara mi posición, en este tema general del gobierno de las cuestiones ambientales. De optimista compulsivo que soy he terminado con un pesimismo existencial. Los seres humanos vamos caminando a marchas forzadas hacia la destrucción de la vida en el planeta Tierra, incluidos nosotros mismos, obviamente. Y ya se ve que ningún ministro o ministra puede hacer nada –o casi- para evitarlo. Lamentable y triste pero cierto.

VALOR Y PRECIO. De los combustibles.

El tema lo he comentado menos veces que lo referido a la electricidad pero pienso que el usuario normal no conoce bien el sistema y las consecuencias de su utilización, por lo que creo que vale la pena un intento de clarificación en varios de sus aspectos (económicos, ambientales, seguridad, etcétera).

Para comprender el valor de los combustibles sólo tenemos que pensar en la enorme cantidad de desplazamientos de personas y mercancías en todo el mundo. Por tierra, mar y aire. Sin combustibles es impensable el comercio, el turismo y hasta la agricultura y la ganadería modernas.

Un combustible, cualquiera que sea su origen, es una sustancia que, al reaccionar con el oxígeno (normalmente el del aire) da lugar a otras sustancias (gases de la combustión) y energía térmica.  La energía térmica obtenida (calor de combustión) tiene una calidad energética (exergía) que depende de la temperatura a la que se llegue en el proceso de combustión; a mayor temperatura, más exergía (calidad).

Ese calor de la combustión es el efecto práctico que se busca.

Para su análisis inicial voy a distinguir entre combustibles de origen fósil y los procedentes de la biomasa. Los primeros, el carbón mineral, el petróleo y el gas natural. Las biomasas tienen muchas variantes: desde las maderas de todo tipo hasta los biocarburantes y el biogás.

Los precios también son muy variados y no es fácil dar un criterio de comparación teniendo en cuenta la calidad energética. Lo que nos queda como criterio es el calor de combustión (también se usa el término poder calorífico, aunque el nombre correcto es “entalpía de combustión”). Hay que distinguir entre “poder calorífico superior” (PCS) y “poder calorífico inferior” (PCI), que es el que se emplea en los cálculos porque aunque el superior es el que se mide en los aparatos correspondientes (bombas calorimétricas y calorímetros de flujo) el que realmente se aprovecha es el inferior, ya que es el superior restándole el calor que se necesita para evaporar el agua que se forma en la combustión.

En general los combustibles fósiles tienen valores del orden de 10000 kcal/kg, mientras que las biomasas se quedan por debajo de 5000 kcal/kg. Así pues la comparación en precios la haremos en relación con la cantidad de energía térmica que puede obtenerse realmente en una combustión. Podemos utilizar la kcal pero emplearemos el kWh, ya que tenemos una clara relación y referencia con la electricidad (1 kWh = 860 kcal). En los ámbitos profesionales se utiliza mucho como unidad la termia = 1000 kcal que se aproxima bastante al kWh. Los precios en el mercado al día de hoy son, aproximadamente, los siguientes:

Gasolina, 16,35 c€/kWh

Gasóleo, 12,539 c€/kWh

Butano, 9,869 c€/kWh

Gas natural, de 10,57 c€/kWh (cliente concreto de bajo consumo) a 5,7 c€/kWh (cliente de mayor consumo)

Biomasas sólidas:

Hueso de aceituna, 4,09 c€/kWh

Pellets, 5,44 c€/kWh

Astillas (a granel), 2,47 c€/kWh

 

Electricidad, 20 c€/kWh

 

Es obvio que esos precios están normalizados a un kWh de energía térmica producida. Se puede observar cómo los combustibles obtenidos a partir de biomasas sólidas son mucho más baratos que los procedentes de combustibles fósiles. Una cuestión sugerente y de interés para los consumidores: la misma cantidad de energía térmica obtenida con combustibles siempre es más barata que si se obtiene directamente a partir de electricidad, por medio de una resistencia (en un brasero eléctrico, por ejemplo); de hecho debería ser tres veces más barata pero, como se puede observar por los datos, no es del todo así como consecuencia de la distorsión que introducen los impuestos.

Los combustibles que usamos en las diferentes aplicaciones son, en realidad, sustancias derivadas de las materias primas originales, en unos casos mediante procesos bastante complicados y en otros, mucho más simples.

En este repaso introductorio creo conveniente aclarar que un aspecto de los combustibles que no se puede olvidar es que en las combustiones se generan gases de distinto tipo pero aquí sólo nos fijaremos en el dióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero. Normalmente es muy sencillo calcular la cantidad de CO2 que se produce en una combustión. De hecho daremos luego los datos correspondientes a los combustibles más habituales.

Para terminar esta introducción a este tema tan complejo conviene no olvidar que en las combustiones se producen, además, otros gases que, en general, son contaminantes y provocan efectos indeseables para la salud humana.

 

Procesos por los que los combustibles llegan al consumidor

 

El primer paso es, obviamente, obtener la materia prima. Paso no siempre sencillo y, muy a menudo acompañado de fuerte contaminación en el lugar donde se extrae. Previamente se requieren trabajos de detección de las sustancias correspondientes (carbón, petróleo, gas natural). Es evidente que en unos casos las exploraciones son más complejas y difíciles que en otros; la contaminación siempre es muy alta. Dado el objetivo de este trabajo no voy a detenerme en explicar ningún caso concreto.

Una vez obtenida la materia prima (carbón, petróleo crudo, gas natural, madera, etc.) hay que transportarla al lugar donde se procesa (refinería, planta de gasificación, peletizadora, etc.), en la mayor parte de los casos a muchos kilómetros de distancia y por distintos medios (barcos, conductos, camiones).

Una vez en la “fábrica” se procede a su transformación en la sustancia que se vende en el mercado. El caso más importante en cuanto a cantidad procesada es el petróleo crudo para obtener los gases combustibles (butano, propano), las gasolinas, los gasóleos, el fuel. Se trata de grandes instalaciones industriales llamadas refinerías. La disponibilidad de refinerías de petróleo ha sido una clave muy importante en el desarrollo económico de los países. Puede darse el caso que países que no tienen petróleo (España por ejemplo) tienen muchas refinerías por lo que venden combustibles ya procesados a otros países.

Otro paso importante en el sistema de combustibles es la distribución de los productos finales. Desde flotas de camiones, gasoductos, oleoductos, hasta estaciones de servicio de combustibles adonde acuden los consumidores para adquirirlos. Todo un dispositivo muy complejo que hay que mantener económicamente, igual que en el sistema eléctrico.

Demos ya el paso al consumo de esos productos esenciales en la vida de los seres humanos actuales.

Uno de los usos más importantes es para el desplazamiento de personas y mercancías mediante vehículos propulsados por motores de combustión interna. Sin duda es la principal forma de consumo y también de contaminación e interacción negativa con la naturaleza. Al día de hoy el consumo de estos llamados “derivados del petróleo” constituye el 52,4 % del consumo de combustibles en todo el mundo (3847,4 Mtep) y todos los combustibles (7338,2 Mtep) suponen el 78,2 % de la suma de los combustibles, electricidad y renovables directas (solar térmica y biomasa de calefacción). En España esos porcentajes también son muy elevados: 41266 ktep (67,5 %) los derivados del petróleo frente a todos los combustibles, y todos ellos (61124 Mtep) un 75 % de la suma de combustibles, electricidad y renovables directas.

Le sigue en importancia numérica el uso de combustibles de todo tipo para producir energía térmica (calor le llama casi todo el mundo, aunque no es exactamente eso; yo prefiero llamarle “energía térmica” que es más preciso). Las formas y dispositivos concretos son muy diversos. Desde calderas de todo tipo y combustibles hasta cocinas y otros dispositivos para procesar alimentos, aclimatar espacios, hasta aporte térmico a procesos industriales. En casi todos los casos el rendimiento es muy elevado (por encima del 60 %) porque se transforma energía de bastante alta calidad en otra de menor calidad energética.

 

Economía de los combustibles

Entro ahora en un breve repaso a los aspectos económicos ligados a los combustibles.

Como veremos el establecimiento de los precios en los combustibles principales sigue el mismo esquema que los de la electricidad:

  • Coste del combustible en sí mismo, sea este producido en las instalaciones españolas (refinerías sobre todo) o comprado en el extranjero (el crudo y/o los productos).
  • Pagos por transporte y, sobre todo, distribución.
  • Finalmente, impuestos. En el caso de los combustibles es superior incluso a los de la electricidad.

Empecemos por los carburantes, sobre todo gasolina y gasóleo. ¿Cómo se forma el precio de esta auténtica droga del sistema económico? Vaya de entrada que considero que es igual de confuso e injusto que la electricidad.

Al día de hoy (julio de 2018), un litro de gasolina de 95 octanos cuesta a un consumidor normal 1,349 €. Si es gasóleo ordinario, 1,249 € el litro. Traducido a un lenguaje energético eso significa 16,35 c€/kWh para la gasolina y 12,539 c€/kWh que podemos comparar con la electricidad (del orden de 20 c€/kWh). Esa comparación me sugiere algunos comentarios que creo de interés para muchos. En realidad, la electricidad debería costar tres veces más que cualquier combustible (una unidad de electricidad cuesta producirla tres unidades de energía térmica). No es así en el mercado actual porque el Estado modifica los precios a fin de obtener los mayores ingresos posibles. Cierto es que los impuestos son importantes en todos los productos energéticos pero donde más cantidad se pone en juego es en los combustibles.

Precio de los carburantes en Europa en los que se aprecia bien lo que digo y en todos los países, no solo en España:

Pondremos sólo unos cuantos países más representativos, empezando por España para que nos sirva como referencia.  Como puede observarse no es el país europeo donde son más caros los carburantes. (PAI es “precio antes de impuestos”).

 

País PAI gasolina Impuestos Total PAI gasóleo Impuestos Total
España 0,634 0,691 1,326 0,648 0,581 1,229
Alemania 0,571 0,887 1,458 0,602 0,674 1,276
Bulgaria 0,581 0,552 1,133 0,609 0,518 1,127
Finlandia 0,589 0,977 1,566 0,670 0,731 1,401
Francia 0,585 0,947 1,532 0,598 0,851 1,449
Holanda 0,590 1,076 1,666 0,631 0,735 1,366
Italia 0,610 1,023 1,633 0,622 0,890 1,512
Portugal 0,625 0,954 1,579 0,635 0,726 1,361

 

Algunos detalles “curiosos”:

  • Los carburantes derivados del petróleo en España no son los más caros de Europa.
  • Tampoco en España se gravan más las gasolinas y los gasóleos que en otros países europeos; donde más, en Italia (gasóleo) y en Holanda (gasolina).
  • En todos los casos los impuestos a las gasolinas son superiores a los de los gasóleos. Supongo que eso va a cambiar muy pronto. En España estaría muy justificado.

El que los gasóleos tengan impuestos menores (en términos relativos) que los de las gasolinas tiene una explicación. En un momento determinado se decidió promover el uso de vehículos propulsados con motores de combustión Diesel aunque no entiendo muy bien la razón termodinámica de tal decisión. Eso propició que se difundiera por los consumidores aquello de que “cuando se hacen muchos kilómetros resulta mucho más barato el diésel que el de gasolina” y se cumplió lo que se pretendía: que se vendieran más vehículos diésel que de gasolina. Pero dio lugar (en concreto en España) que las refinerías no pudieran producir todo el gasóleo necesario y sobrara gasolina. Esa es la razón por la que España compra gasóleo en el extranjero y vende gasolina. Es decir que sin tener petróleo vendemos mucha gasolina.

Un detalle significativo es que cuando se adquiere una cantidad de carburante se paga y nos llevamos los litros que sean en nuestro vehículo y ahí acabó la relación comercial. Igual que ocurre con las bombonas de butano o de propano.

No es así con el gas natural, que a esos efectos de precio se comporta de forma más parecida a la electricidad. Tiene un componente fijo dependiendo de la potencia (cantidad disponible) que se paga se consuma o no. Un caso concreto es 0,140712 €/día

El componente de consumo se paga a 0,0151215 €/kWh. Estos datos son para un consumidor pequeño (< a 5000 kWh/año) También hay que pagar el alquiler del equipo de medida (como en la electricidad) y el IVA, que también aquí es el 21 %.

En el caso del gas natural hay una “curiosidad” más. En las estadísticas las cantidades de gas se daban en m3 normales; es decir en volumen ocupado cuando la temperatura y la presión son las “normales” (0ºC y 1 atm[i])[1].

En definitiva se copia el mismo sistema que en la electricidad,  aunque realmente es diferente porque el gas natural se puede almacenar (como el propano o el butano) pero no se contempla esa opción, que sería más ventajosa para el consumidor, sobre todo el mediano y gran consumidor.

Los biocarburantes son un caso aparte. Lo normal y lo legal en España y en Europa es que se exija una mezcla con los carburantes normales. De hecho, en España el etanol y el bioetanol entra en la composición de la gasolina, y el biodiesel, en el gasóleo normal.

Los gases licuados del petróleo (butano y propano) se venden en “botellas” a alta presión para que estén en estado líquido y ocupen menos volumen. A título de curiosidad, en una bombona normal de butano hay del orden de 12,5 kg de butano. El consumidor adquiere la bombona a un precio determinado (del orden de 14 €) que varía según el mercado y que lleva incluidos los costes de todo tipo y los impuestos. El consumidor normal no se pregunta nada y adquiere el servicio que, en este caso, tiene la ventaja de que utiliza el combustible cuando quiere y si no lo consume lo guarda para cuando lo necesita. Ese hecho me parece muy importante.

Un detalle curioso que puede ser de interés en un futuro inmediato con los combustibles almacenables (todos en principio) es que se podrían utilizar para generar electricidad e incorporarla al consumo de manera complementaria con electricidad generada con módulos fotovoltaicos, por ejemplo. Eso haría a ese consumidor autosuficiente. No es tan simple como parece pero tampoco es imposible. Con eso un consumidor normal podría realizar su sueño, acariciado durante mucho tiempo, de independizarse de la red eléctrica general. Claro que, teniendo en cuenta el rendimiento de transformación de un generador normal, el kWh generado le saldría por 60 céntimos de euro (al 50 % de capacidad que tomo como valor medio); es decir, el triple de lo que le cuesta el kWh comprado a la red.

 

Interacción ambiental

Los aspectos ambientales del uso de combustibles son muy delicados y –de nuevo- complejos. Lo primero que hay que entender es que un combustible de origen fósil fue generado hace cientos de millones de años y el carbono que contiene en sus moléculas fue almacenado durante mucho tiempo y se ha mantenido en el pozo de petróleo, en el yacimiento de gas o en la mina de carbón  y con el proceso de combustión liberamos ese carbono en forma de dióxido de carbono en muy poco tiempo.

Ese es el origen del problema: un dióxido de carbono (principal gas de efecto invernadero) que se ha ido acumulando lentamente a través de las plantas de hace cientos de millones de años ahora lo liberamos en demasiado poco tiempo, con lo cual vuelve a la atmósfera en cantidades muy grandes, modifica su composición de manera excesivamente rápida y da lugar al llamado “efecto invernadero” de la atmósfera y, como consecuencia, modifica la temperatura media del planeta, origen fundamental del cambio climático.

Por otro lado los combustibles procedentes de la biomasa también producen CO2 pero en unos periodos de tiempo tan próximos como un año o similar con lo cual se mantiene el equilibrio entre el CO2 que emiten cuando se queman y el que absorbió la planta cuando se produjo la madera (o el hueso de aceituna o la materia de que se trate).

En definitiva en el caso de los biocombustibles se produce el llamado “balance cero” en un corto periodo de tiempo mientras que en los combustibles fósiles estamos mandando a la atmósfera CO2 que se absorbió hace cientos de millones de años.

Ya en lo concreto y dado que la composición de todos los combustibles no es la misma, las emisiones tampoco lo son. Sin entrar en muchos detalles refiero a continuación las emisiones de algunos combustibles (se puede dar el dato en diferentes unidades; en este caso prefiero darlo por unidad de energía, es decir, en kgCO”/kWh:

  • Carbón, 0,256 kgCO2/kWht (kilogramo de CO2 equivalente por cada kilovatio hora térmico producido)
  • Gasóleo, 0,257 kgCO2/kWht
  • Gasolina, 0,263 kgCO2/kWht
  • Gas natural, 0,204 kgCO2/kWht
  • Butano, 0,238 kgCO2/kWht
  • Propano, 0,229 kgCO2/kWht

Los datos de partida están tomados de organismos oficiales (IDAE, Ministerio de Transición Ecológica, etc.).

Queda en evidencia algo que todo el mundo ya sabe: el combustible fósil que menos gases de efecto invernadero produce es el gas natural, seguido de los gases procedentes del petróleo (butano y propano).

En cualquier caso los efectos ambientales negativos más importantes son los gases de escape de los vehículos a motor. A título de curiosidad es bueno saber cuánto emitimos con nuestro vehículo particular y una aproximación a lo que emiten todos los vehículos de un país (España por ejemplo).

De los 335,662 millones de toneladas de CO2 equivalentes que se emitieron en España en el año 2015, 83,386  Mt CO2 fueron emitidos por el sistema de transporte (vehículos de motor de combustión interna). 63,861 Mt CO2 fueron responsabilidad de los vehículos diésel y 13,872 Mt CO2 de los de gasolina.

A nivel individual, en un vehículo diésel que consuma 6 litros a los 100 km genera 156,6 gramos de CO2 cada km. Es decir en un viaje de 100 km emitiría 15,66 kg de CO2.

Uno de gasolina, con el mismo consumo de 6 litros/100 km emitiría 138 gCO2/km con lo que a los 100 km produciría 13,8 kg de CO2.

Como ya se ha dicho, el gas natural es el combustible fósil que menos gases de efecto invernadero produce. Siguiendo con el mismo ejemplo de antes, un vehículo alimentado por gas natural licuado (GNL) produciría 9,78 kgCO2/100 km.

Estos datos, por otra parte bien conocidos, sugieren que si se quiere contribuir a la mitigación del cambio climático disminuir el número de vehículos diésel tiene su importancia. Es obvio que si en vez de ser sustituidos por vehículos de gasolina o de GNL lo fuera por un vehículo eléctrico o híbrido sería mucho mejor. Porque la electricidad que alimenta a los vehículos eléctricos en España aunque procediera de la red eléctrica general, al día de hoy emitirían mucho menos CO2 ya que la red eléctrica general en España tiene un porcentaje importante de renovables en su composición. Por supuesto si los coches eléctricos se alimentan de electricidad renovables las emisiones serían nulas.

En este apartado de medio ambiente en relación con los combustibles es necesario decir que no es solo CO2 el efecto ambiental negativo que producen. En la combustión de algunos de ellos también se producen gases de azufre relacionado con la lluvia ácida, óxidos de nitrógeno (precursor del ozono troposférico), partículas, etc.

También hay que recordar que en los diferentes procesos hasta que el combustible correspondiente llega al consumidor se producen diferentes “accidentes”: emisiones de metano en los pozos y en los oleoductos y gasoductos, tanto de gas natural como de petróleo, derrames y vertidos producidos por desastres en el mar o en tierra y un largo etc. a los que nos hemos acostumbrado y ya no son noticia.

 

CONCLUSION

Los combustibles, tanto de origen fósil como natural, son muy importantes para el bienestar de los seres humanos pero su uso implica procesos complicados y con grandes impactos ambientales que están llevando a una situación de riesgo excesivo.

Eso nos debe hacer recapacitar y buscar –rápidamente- soluciones alternativas, que no pueden ser otras que prescindir de los combustibles fósiles y recurrir a fuentes renovables de energía, incluidos los combustibles biomásicos, que tienen un impacto neto cero e, incluso negativo si cuidamos los detalles de su u

[1] En mis tiempos de estudiante cuando se decía esto, algún gracioso puntualizaba “serán normales para los esquimales”.

Comentarios a propósito de la corrupción

Me he decidido a escribir algo sobre la corrupción sin la más mínima pretensión de “sentar cátedra” sino solo manifestando mis opiniones que, seguramente, no serán muy acertadas.

Veamos, entiendo que para que se dé un caso de corrupción tienen que concurrir una serie de condiciones:

  • Que haya un corruptor. Es decir alguien (o más de uno) que tenga interés en conseguir algo y esté dispuesto a pagar por conseguirlo, sin tener en cuenta las leyes, normas o incluso la moral y la ética.
  • Que haya un posible corrupto. Es decir, alguien que esté dispuesto a aceptar un beneficio (económico o de otro tipo) a cambio de conceder un favor (de cualquier tipo) aunque sea saltándose las normas, las leyes, la ética o la moral.
  • Que el corrupto tenga el poder suficiente para conseguir lo que se le pide. La mayor parte de las veces eso no es fácil e implica que el corrupto esté ayudado por otros que terminan siendo sus cómplices.

En la multitud de debates en radio, TV, redes sociales, etc. he constatado que si el corrupto no es un político el asunto no merece atención. Cuando se da el caso (el político es el corrupto) no se le da importancia al corruptor y, casi nunca se tienen en cuenta las circunstancias colaterales de ese corruptor para conseguir su objetivo.

Pongo un caso ficticio en relación con un ayuntamiento y un tema urbanístico, muy habitual por cierto. Supongamos que el corruptor, un hombre de negocios del sector de la construcción quiere conseguir un “favor urbanístico” y para eso inicia el proceso de corrupción con el alcalde y/o el concejal de urbanismo. De la manera que sea consigue que el alcalde y/o el concejal acepten ayudarle a conseguir su pretensión. O yo no conozco como funciona un ayuntamiento o el asunto tiene que pasar por un pleno municipal con todos los concejales presentes, tiene que ser presentado e informado por el técnico municipal (arquitecto, aparejador, etc.) y, desde luego, el secretario tiene que informar sobre la legalidad de lo aprobado en el pleno y certificar lo que se haya aprobado. Eso, además de toda una serie de trámites en los que, lo más probable, tengan que intervenir otros técnicos y funcionarios (incluido un interventor que para eso está, para intervenir en el proceso). Una vez conseguido todo, el corruptor entra en posesión de su objetivo (una licencia de obras, un cambio de uso del suelo, en fin, lo que sea) y paga su “peaje” de la forma que sea procurando –claro está- que no se sepa.

En fin, la conclusión simple que saco es que para que una corrupción se consolide es prácticamente inevitable que haya una auténtica trama en la que necesariamente tienen que intervenir muchas personas (políticos, funcionarios, técnicos, etc.). Por eso –es una idea- casi todas las corrupciones terminan siendo conocidas y detectadas y, supongo yo, acaban en los tribunales que, también en la mayor parte de los casos, hacen su trabajo y sancionan a quien corresponda. No tengo datos concretos pero –de nuevo supongo- esas sanciones alcanzarán a todos los actores, incluido el corruptor.

A VUELTAS CON EL IMPUESTO AL SOL

Ya se sabe aquello de que “cuando un tonto coge una vereda, se acaba la vereda y sigue el tonto”. El Real Decreto 900/2015 de regulación del autoconsumo tiene muchas cosas que no son razonables; sobre todo el exceso de complejidad pero decir que pone un “impuesto al sol” estoy harto de decir que es mentira. Así de sencillo. Sin embargo todo el mundo se refiere a ese supuesto impuesto. Pues bien, por mucha gente que lo repita, no es verdad. Solo hay que leer el citado real decreto.

Cuestión aparte es que fija un “peaje” por el uso de la red eléctrica general que –nos parezca bien o no- es propiedad de una empresa privada (la empresa distribuidora, sea esta la que sea). He dicho infinidad de veces que a mi no parece razonable ese peaje por razones que he explicado en muchas ocasiones. Pero si el RD lo establece el célebre peaje (transformado por arte del sensacionalismo galopante que nos invade en “impuesto al sol”) es legal, con todas sus consecuencias. Hay que matizar que ese peaje no aplica a las instalaciones de menos de 10 kW, es decir a la inmensa mayoría de las que se pueden realizar. Lamentablemente la tremenda difusión de la idea del “impuesto al sol” ha disuadido a multitud de posibles interesados en hacer una instalación con lo cual al llevado a la ruina a muchas pequeñas empresas instaladoras. Ese es el resultado irresponsable del citado “invento periodístico”.

¿Qué el actual gobierno con personas convencidas de la necesidad de impulsar el autoconsumo y demás medidas en favor de las energías renovables va a derogar –sin más- el citado RD? Sinceramente no lo se porque no me lo han dicho pero el sentido común me dice que lo lógico es cambiarlo para hacer posible mayoritariamente esas instalaciones. De hecho hubo una propuesta de ley aprobada en el Congreso y presentada por todos los partidos menos el PP que orienta en el sentido que digo. Supongo –pensar otra cosa no tiene sentido- que el partido que impulsó esa propuesta de ley tratará de aplicar lo que en ella se dice. Por cierto aquella propuesta de ley aprobada por la mayoría del Congreso fue frenada por el gobierno de aquel momento con el apoyo de Ciudadanos.

Todo eso para dejar los cosas en claro.

Vayamos ahora a los “huertos solares” que también necesita alguna aclaración, gusten o no gusten mis explicaciones. Lo que ocurre es que cuando alguien tiene unos intereses y unas expectativas determinadas y no sale lo que esperaba (lo del cuento de la lechera en este caso) no le gusta que se lo expliquen.

Verán, señores, la “cosa” viene de la ley 54/97 y del RD 2818/98 que fue seguido por el 436/04 y el 661/2007.

La citada ley 54/97 (Ley del Sector Eléctrico) estableció el llamado Régimen Especial (renovables y cogeneración) y se autorizaba al gobierno (¿se acuerdan quien era el superministro de Economía y quien era el presidente?) a apoyar al Régimen Especial con una sobrevaloración de la electricidad generada (vulgarmente primas) para compensar el beneficio que producían al medio ambiente. El gobierno de aquel momento no le prestó mucha atención a las renovables, entonces muy incipientes y solo pensó en la cogeneración que era un buen negocio para algunas empresas (refinerías sobre todo; también hubo otros sectores que se beneficiaron bastante (léase purines de la industria del cerdo estabulado, en Cataluña y Aragón sobre todo). Bueno, esa autorización expresa de la ley (artículo 30.4) le permitió al gobierno de aquel momento sacar el RD 2818 y establecer esas “primas”:

  • Para la fotovoltaica se fijaron en 60 PTA/kWh para instalaciones de menos de 5 kW que se suponía eran las de las viviendas individuales. Y 30 PTA/kWh para instalaciones de más de 5 kW que se suponía que eran las instalaciones grandes, es decir, las de los negocios. Pues bien, algún listo (por cierto del norte de España, que no del sur) se “inventó” el concepto de “huerto solar” que consistía en lo siguiente: un inversor (o similar) muy inteligente que quería hacer una instalación –por ejemplo- de 1 MW (200 huertos de 5 kW) reunía a 200 “interesados en las energías renovables”, iban a un notario (también interesado en las energías renovables) y por arte de birlibirloque la instalación de 1 MW (> de 5 kW, 30 PTA/kWh) se transformaba en 200 instalaciones de menos de 5 kW (60 PTA/kWh). No creo que sean necesarios más comentarios. Ese auténtico fraude de ley es el origen de los famosos huertos solares que todo el mundo ha dado como legales y fabuloso negocio.
  • Pues bien, unos años después (marzo de 2004, dos días antes de las elecciones que perdió el Sr. Aznar) sacaron el RD 436/04 que mejoraba las cantidades y las condiciones para los interesados en las energías renovables (no hablo aquí de la eólica que tampoco está mal). Eso lo hizo el secretario de estado de entonces, Sr. Folgado (hasta hace unos días presidente de Red Eléctrica Española) con el Sr. Rato de ministro. Naturalmente los entusiastas de los huertos solares no se quejaron porque seguían obteniendo buenos beneficios económicos. Por supuesto estaban encantados de lo bien que ayudaban al medio ambiente.
  • Cuando –gracias a esa legislación espléndida con las energías renovables- se extendieron las instalaciones eólica, fotovoltaicas y termosolares, el gobierno del Sr. Rodriguez Zapatero intentó poner algo de orden en el asunto (todo lo contrario de lo que ahora se dice que lo ponen como el impulsor de las renovables; lo cual no es cierto, solo trató de regular algo lo que había heredado) con el RD 661/2007 pero –la verdad- no salió muy bien porque había derechos adquiridos que no se podían modificar, de acuerdo con la ley (ya se ve lo que está pasando con los laudos internacionales). Con ese RD se quiso poner un poco de freno al “chollo” de los huertos solares y demás instalaciones de renovables. Pero no fue suficiente y las “primas” seguían subiendo año tras año, gracias al “invento” de los huertos solares y a las condiciones que establecieron los gobiernos del Sr. Aznar y que Zapatero no supo frenar suficientemente.
  • Como ya el Sr. Rato se había inventado aquello de “déficit de tarifa” la cosa fue clara. Ya se sabe “todos los pájaros comen trigo pero las culpas al gorrión”. Y, evidente, la culpa del déficit de tarifa eran de las “primas” a las renovables (sin separarlas de la cogeneración con gas natural que también participaban del banquete). Por ese tiempo, las grandes empresas eléctricas recibieron 18739 millones de euros entre 2006 y 2010 como “beneficios caídos del cielo” (windfall profit) por las nucleares y las grandes hidráulicas; pero, -obvio-, esas cantidades no tenían nada que ver con el déficit de tarifa; eso estaba santificado por otro lado.
  • El “asunto” no termina ahí. Los que pusieron en marcha en 1997 todo esto, de nuevo en el gobierno, corrigieron la ley 54/97 y le llamaron “Ley de Reforma del Sector Eléctrico” en noviembre de 2013 con la que pudieron poner orden en todo esto. Ni que decir tiene que no solo no pusieron orden sino que la “liaron” más. Salvo con las renovables que quitaron todas las primas lo cual demuestra que para ese momento ya se consideran rentables sin primas consecuencia de que habían recorrido con éxito la llamada “curva de aprendizaje (auténtica senda de la competencia)” (en realidad es otro el nombre, luego me acordaré). En realidad se dieron diversas circunstancias; la principal de todas es que los módulos fotovoltaicos “chinos” arrasaron con todas las fábricas europeas (incluida la española ISOFOTON y todas las alemanas) poniendo el vatio pico de 0,3 a 0,5 € cuando solo cinco años antes costaba de 3 a 5 €/Wp.
  • Bueno, pues, a pesar de todo, ha llegado el momento clave para el desarrollo de la autogeneración con fotovoltaica sobre todo y para las grandes centrales fotovoltaicas y termosolares rentables sin primas. Y eso no lo puede parar nadie. Supongo y espero que este gobierno –como ha dicho la ministra- lo promoverá. Y, gracias a eso, no nos quedaremos atrás en estos desarrollo como nos quedado atrás en otros parecidos. En esto hemos sido pioneros y, a pesar de todo, seguimos siendo campeones del mundo en termosolar con 2300 MW en funcionamiento.

Y “colorin, colorado” este cuento se ha acabado.

El molino nº 15 de los de Gargallón en Higuera la Real (Badajoz), el 4 de agosto de 2018