La electricidad necesaria en España podría abastecerse únicamente con energías renovables

Reproduzco la entrevista que me hizo una estudiante de periodismo interesada en la divulgación de la Ciencia y la Técnica. Pienso que puede ser de utilidad como una aproximación más para aclarar la controversia que se ha creado sobre los temas energéticos en España.

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Entrevista a Valeriano Ruíz Hernández

La electricidad necesaria en España podría abastecerse únicamente con energías renovables

Por María Dolores Valdés Martínez

¿Cuándo empezó a interesarse por las energías renovables?

Cuando terminé la tesis doctoral en Sevilla que versó sobre microcalorimetría y me fui a la Universidad Politécnica de Valencia donde me hice cargo de la asignatura de Termodinámica en la Escuela Superior de Ingenieros Industriales. Eso fue a finales de 1975

¿Podría explicar brevemente el concepto de exergía y su relación con las energías renovables?

La exergía es una variable termodinámica como cualquier otra que permite valorar la calidad de la energía. No tiene nada que ver con que la energía de origen sea renovable o no. Es solo una herramienta del análisis energético de cualquier sistema o proceso de transformación.

¿Cuál de las energías renovables es la más efectiva hoy día?

Lo de efectiva hace engañosa la pregunta y, por tanto, la respuesta. Pero como entiendo lo que quiere decir, trataré de contestar brevemente.

Si por efectiva entendemos “mejor adaptación al consumo” hay que tener presente dos aspectos: que se produzca en el mismo momento que se tiene el consumo o que el sistema incluya un almacenamiento y el rendimiento de las transformaciones. En el consumo hay que distinguir entre electricidad (que no se almacena), combustibles (siempre almacenables) y el calor para climatización (calor y frio, algo más difícil de almacenar que los combustibles) y agua caliente (razonablemente almacenable). En ese sentido la energía más versátil es la solar y, sobre todo, la biomasa en sus distintas formas. La hidráulica dependiendo de que la central sea “de paso” o procedente de un embalse que es la más adaptable en cuanto a generación de electricidad. La menos adaptable es la eólica ya que se produce cuando hay viento y no siempre coincide en el tiempo con el consumo.

Energías como la eólica que no siempre producen lo mismo, ¿tienen la capacidad suficiente para abarcar tanto consumo?

Aquí apuntas muy bien –en principio- aunque no del todo. En efecto con la energía del viento se produce electricidad de manera muy variable en el tiempo y con muy alto rendimiento energético y exergético pero como siempre hay consumo con la filosofía del sistema eléctrico actual y la dimensión del sector eólico actual en España (aproximadamente, 20000 MW) con un consumo mínimo en España del orden de 23000 MW se podría aprovechar siempre toda la electricidad eólica en cualquier momento. Eso es teóricamente porque la realidad es que las nucleares (por poner un ejemplo fácilmente entendible) no paran nunca (producen electricidad las 24 horas del día) y son 7700 MW por lo cual hay un conflicto habiéndose producido ya el contrasentido de tener que parar aerogeneradores (dispositivos de generación eólica) porque no quedaba consumo suficiente para absorber la generación. No podemos olvidar que la electricidad que se produce no puede ser mayor que la que se consume. La capacidad de almacenamiento global es solo la de las centrales hidráulicas de bombeo y es muy limitada. Por otra parte a nuestros vecinos (Francia, Portugal y Marruecos) solo les vendemos unas cantidades pequeñas en momentos concretos de mayor demanda en esos países.

¿Podríamos en la actualidad y, con el gasto energético que tenemos, mantenernos únicamente con energías renovables?

También es una pregunta interesante. Veamos, si hablamos solo de electricidad al día de hoy y en el cómputo anual estamos en un abastecimiento del 35 %. Pero, evidentemente, podríamos abastecer toda la electricidad si hiciéramos las centrales necesarias. Sobre todo solares termoeléctricas con almacenamiento e hibridación con biomasa. Y centrales exclusivamente de biomasa. Las eólicas habría que regularlas con estas solares de almacenamiento y, sobre todo, con centrales hidráulicas de bombeo. Eso sería posible pero no creo que las grandes empresas eléctricas dominantes desde hace mucho tiempo en el sistema lo consentirían porque se quedarían sin negocio. De hecho ya vienen presionando hace algún tiempo en contra del progreso de las renovables precisamente por eso.

¿Sería muy costoso el gasto que habría que realizar para poder alcanzar ese punto?

Depende de lo que se entienda por costoso. Hay que partir de la idea de que España se gasta aproximadamente 50000 millones de euros todos los años en comprar petróleo, gas natural, carbón y uranio en el extranjero para abastecer el sistema eléctrico y el de transporte. Es obvio, por tanto, que habría que planificar con mucho cuidado el proceso para ir compensando lo que nos ahorramos de esta tremenda factura a medida que se van haciendo inversiones en el sector de renovables. Por otro lado están los beneficios ambientales, en forma de gases de efecto invernadero que nos ahorramos de pagar como consecuencia del mercado procedente de los compromisos con el protocolo de Kioto. Y, por supuesto el número de empleos muy superior que las tecnologías renovables producen frente a los de las convencionales. Amén de la industrialización que eso supone para nuestro país y el aumento de nuestra capacidad de competencia tecnológica. El mejor ejemplo es la eólica y la solar termoeléctrica en la que España es la campeona mundial.

Se dice que estas energías son caras, ¿cuál es el principal motivo?

Eso es muy discutible y la respuesta es tan compleja como lo es el sistema. No es lo mismo una instalación solar para calentar agua o un parque eólico que ya llevan un tiempo de introducción en el sistema general que una termosolar que apenas lleva 5 años desde que se inició –en España- la construcción de las primeras centrales comerciales. Hay que tener en cuenta la llamada “curva de aprendizaje” que es la evolución de los costes a medida que se avanza en el conocimiento y desarrollo de las tecnologías. La más espectacular es la fotovoltaica que en solo 3 años ha pasado de costar 3 euros el vatio pico de los módulos en el año 2008 a 0,7 € en el 2011. También hay que considerar el tiempo de amortización de cada una de las tecnologías. En ese sentido conviene saber que un módulo fotovoltaico –por ejemplo- tienen una durabilidad que supera con mucho los cien años con apenas un 10 % de pérdida de rendimiento. Cuestión aparte es que los legisladores del sistema eléctrico han sido muy torpes y han establecido un sistema de valoración (primas) muy poco ajustado y han consentido prácticas irregulares (los mal llamados huertos solares). Claro que ese mismo sistema de valoración ha permitido y facilitado beneficios excesivos a las energías convencionales (sobre todo a las nucleares y a las grandes hidroeléctricas). Y siempre a costa del consumidor que paga en este momento la electricidad más cara de toda Europa.

 

Muchos ciudadanos se preguntan cuál sería el coste en la factura de la luz si se cambiase a energías renovables

Eso es muy difícil –por no decir imposible- de contestar en este momento. En todo caso, es muy complejo. Solo pondré algún ejemplo. Al día de hoy el consumo de una familia media española (unos 4000 kWh/año) se puede producir en Andalucía con una instalación fotovoltaica que puede costar unos 6000 euros y, al precio de la electricidad de hoy (sobre 20 céntimos de euro el kWh) se amortizaría en unos 10 años. Como la electricidad fotovoltaica no se produce al 100 % a las mismas horas que el consumo, esta instalación tendría que estar conectada a la red general con la que intercambiaría electricidad en un sentido o en el otro, es decir, entregando electricidad a la red cuando hay más producción que consumo y tomando de la red en los demás casos. Estoy ejemplarizando con “balance neto nulo” es decir que la cantidad de electricidad consumida de la red fuera igual a la vertida a la red. Todo el sector profesional y los consumidores llevan esperando más de un año a que el gobierno apruebe el real decreto que haga posibles legalmente este tipo de instalaciones. Estoy convencido de que muchos consumidores (domésticos, de servicios e industriales) realizarían este tipo de instalaciones dando nueva vida a muchas empresas que han tenido que cerrar o que están “bajo mínimos” en este momento. Lamentablemente el gobierno actual no se da por aludido probablemente por la presión de las eléctricas a las que este tipo de soluciones no les interesa; salvo que ellas se lleven su “tajada” como siempre haciendo honor a la idea de que piensan que el mercado eléctrico es de su exclusiva propiedad.

Por otro lado el agua caliente con energía solar es una aplicación tan eficiente económicamente que no vale la pena ni comentarlo. A nivel individual y colectivo. Todo el país se beneficiaría.

Por lo tanto sería posible que cada familia llegue algún día a generar su propia electricidad en casa

Sí, como ya he dicho antes.

En el libro Energía Nuclear, publicado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) debatís sobre una importante cuestión. ¿Es la energía nuclear un método viable para el futuro de España y el mundo?

En primer lugar hay que dejar claro que la electricidad de origen nuclear no es necesaria en España. El sistema eléctrico español son 108000 MW instalados con una capacidad de producción anual de aproximadamente 600 TWh mientras que el consumo máximo instantáneo solo llega puntualmente a 44000 MW (menos de la mitad) y el consumo anual no llega en los momentos actuales a 300 TWh. Me parece que con esos datos no es necesario decir que los 7700 MW de las centrales nucleares no son necesarios. Aparte de los residuos radiactivos y la dependencia exterior que nos genera porque el uranio que abastece nuestras centrales procede del exterior.

El otro aspecto importante es que no hay uranio suficiente a nivel mundial para abastecer las centrales que serían necesarias para producir toda la electricidad que se consume en el mundo. Todo eso está documentado en el libro que citas.

¿Existe un peligro real en España por los residuos nucleares?

Depende de lo que se entienda por “peligro real”. Lo que no cabe duda es que es una herencia poco recomendable que le dejamos a nuestros descendientes. Sobre todo porque no es necesario hacer la barbaridad de romper átomos para producir una energía que podemos obtener por medios más naturales. Cualquier persona medianamente sensata puede entender eso pero los intereses comerciales de algunas grandes empresas y corporaciones internacionales no parece que les importe el riesgo (Fukushima, Chernobil, Three Miles Island) en que ponen al mundo entero.

Generalmente existe una gran falta de concienciación por parte de los españoles con la energía consumida, ¿Contribuye a esto de alguna manera la energía nuclear?

No lo sé. Lo que sí creo es que alrededor de los temas energéticos hay una gran confusión que, lamentablemente, los medios de comunicación no contribuyen a aclarar. Pero tengo confianza en buenos periodistas que se especialicen en este tema y empiecen a contribuir con su trabajo a disipar las dudas al respecto. En muchos casos son las grandes empresas energéticas las que contribuyen a la confusión de manera intencionada y en su beneficio en contra de los intereses de los consumidores. Podría abundar mucho más en la respuesta pero no es el momento ni el lugar.

 

¿Cuál es el mayor inconveniente para que las energías renovables sean las únicas en España?

En mi opinión la avaricia de las grandes empresas y la complicidad de los gobiernos que anteponen el interés privado de estas empresas al general de los ciudadanos. Por otro lado no creo que haya que pasar “de la noche a la mañana” a que las renovables sean las “únicas”.

Deduzco entonces que el avance de las energías renovables se ha visto frenado por intereses económicos

Me parece que eso ha quedado contestado antes pero hay un matiz: la eólica les gusta más a esas grandes empresas por dos razones elementales. Una es que la mayor parte de los parques eólicos en España son propiedad de esas empresas y, segundo, porque cuando no hay viento y no se produce electricidad eólica se justifica la existencia del exceso de centrales de ciclo combinado con gas natural que ellas hicieron irresponsablemente y que ahora funcionan muy poco tiempo. Con la eólica se justifican esas centrales e incluso cobran por tenerlas disponibles aunque no funcionen. Además de que, con ellas se apuntan a ser empresas “muy verdes y sostenibles”.

En España lo que no falta es sol, ¿podría llegar a convertirse en una gran potencia de energía solar?

Ya lo es. Gracias al trabajo de investigación que se ha hecho durante más de 30 años (desde 1980) nuestras empresas son las que están realizando casi todas las centrales termosolares en todo el mundo (Estados Unidos, Sudáfrica, Norte de Africa, Chile, México, etc.)

“Lo mejor que nos puede pasar es encontrar petróleo o gas natural en Canarias”

Tengo que contradecir –una vez más- a un ministro de Energía de mi país. Es que no se enteran; los ministros, quiero decir.

En mi opinión es justo lo contrario: lo mejor que le puede pasar a Canarias y a España es que no haya petróleo ni gas natural en los mares que rodean a las Islas Afortunadas, que lo son precisamente porque lo que tienen es la mayor fuente energética del planeta, el sol.

Por otro lado, esos supuestos pozos de petróleo y/o gas natural puede que no estén en aguas territoriales claramente españolas, con lo cual tendríamos servido un nuevo litigio con nuestros vecinos marroquíes.

Pero lo que me hace afirmar con total rotundidad que lo mejor para Canarias, para España y para el mundo es que no haya tales fuentes energéticas fósiles en las inmediaciones del archipiélago canario es la oportunidad que se perdería de modificar el sistema energético canario hacia la racionalidad; es decir, consumir lo necesario y un abastecimiento en base a los recursos naturales propios, sobre todo el sol. Si hubieran hecho eso hace ya un tiempo no tendríamos que pagar los habitantes de la Península 1000 millones de euros de más en nuestra factura eléctrica (parte del célebre déficit de tarifa) para que la electricidad producida en las islas con combustibles fósiles les salga tan barata que la derrochan, como todos los demás españoles. Si la produjeran ellos con sus medios, la valorarían más y contaminarían mucho menos. Además de dar ejemplo a otros lugares del mundo.

¡Imaginen lo que pasaría si fuera verdad que encuentran petróleo o gas natural! El riesgo de perder su caché de islas afortunadas, paraíso del turismo internacional y nacional como primera posibilidad.

El que a hierro mata, a hierro muere

Es lo que pensé cuando vi la que se está liando tras la expropiación aplicada por el Gobierno argentino a Repsol. Y no es que me parezca bien, ni me alegre; me parece muy mal y me enfada.

Pero no tengo más remedio que pensar que eso mismo es lo que ha hecho el Gobierno español con las renovables y con las inversiones de grupos financieros y particulares (entre ellos yo mismo) nacionales y extranjeros, quienes hemos creído en la seguridad jurídica que teníamos en un país como el nuestro, que presume de democrático y moderno.

No puedo entender por tanto que ahora en España haya quienes se “rasguen las vestiduras” porque en un estado que se supone  también soberano como Argentina el Gobierno actúe así, cuando en España también se han hecho cosas parecidas.

Una empresa como Repsol, que decide invertir los beneficios que ha obtenido a partir de los consumidores de energía españoles y se dedica en otro país a intentar mejorar sus cuentas buscando (y encontrando) petróleo y cuando lo tiene todo en el camino que pretendían (ganar más dinero), llega el Gobierno argentino y la expropia. ¿No hubiera resultado mejor invertir en el petróleo español? Es decir, en el sol o la biomasa que tenemos aquí.

En fin, que el Gobierno español -por exponer mi caso concreto- me expropia mis horas de sol (de 1562 que tengo en mi instalación de mi casa en Mairena del Aljarafe me las limita a 1250) por una ley que viola también el principio de seguridad jurídica; igualito que en Argentina con Repsol, aunque con menos cantidad de dinero involucrada.

Curioso, ¿no?

Sr. Rubalcaba, en mi modesta opinión

En mi modesta opinión, y poco experta en política, pues solo fui alcalde de pueblo, el peor error que puede cometer un político en ejercicio es creer que los administrados son tontos; aunque peor aún es que un político que cree en algo abdique de ello y lo ponga en manos de otros que piensan lo contrario que él.

Me temo que muchos españoles pensamos que los responsables de la política energética de nuestro país –en el pasado y en el presente- están o han estado en esa tesitura: diciendo una cosa, haciendo otra, y pensando que no nos damos cuenta, si no, cómo tantas contradicciones y desinformaciones. Pienso que la mayor parte de las veces es solo por ignorancia profunda de los temas, no por mala fe.

No se puede entender  -con datos objetivos en la mano- el apoyo de los últimos tiempos a la nuclear y la crítica desaforada a las renovables –después de tanto que han ido por todo el mundo predicando a favor de las renovables -. Los administrados nos damos cuenta, no somos tontos.

 

 

Cuando escuchas las cosas que se dicen sobre la fotovoltaica, por ejemplo, da la impresión de que nos toman por tontos –a todos, no solo a los que tienen instalaciones fotovoltaicas, a quienes, lo que es peor, nos quieren hacer delincuentes o poco menos; algunos habrá, ¡qué duda cabe!; como en otras actividades, incluida la política. Pero los que no lo son –la mayoría- se están enfadando mucho. Los que hemos invertido en una instalación fotovoltaica, por ejemplo, en Andalucía sabíamos (yo mejor que otros porque llevo 27 años midiendo la radiación solar en Sevilla) que mi instalación fotovoltaica iba a generar electricidad más de 1500 horas equivalentes al año. Y estábamos convencidos de que las leyes de nuestro Estado de Derecho (según está escrito en la Constitución española) nunca pueden aplicarse retroactivamente. Por estas razones, otros como yo invertimos una importante cantidad de dinero para las economías modestas confiando en que la íbamos a recuperar en un tiempo razonable en base a las condiciones económicas que el gobierno (éste y sobre todo los anteriores) había fijado en varios Reales Decretos. Pues bien, ahora se empeñan en limitar las horas de funcionamiento de todas las instalaciones a 1250 y se dice que éso no es cambiar las reglas del juego.  Por favor, no nos tomen por tontos e ignorantes.

Se dice que hay un gran déficit tarifario (invento por cierto de un gobierno del PP para no subir la factura de la electricidad, impopular entonces como ahora), si este fuera tan grave y peligrara la economía nacional, algunos estaríamos dispuestos libremente a contribuir a resolverlo; de la manera que dicen o de otra que les puedo sugerir; lamentablemente los que tanto dinero ganan (algunos 2800 millones de euros el año pasado) no parece que estén en la misma disposición. No será que el exceso de beneficios de las grandes empresas energéticas las que originan el problema del déficit tarifario.

Dicen que “cuanto más viento y más sol hace, más sube la luz”. Al margen de que la luz ni sube ni baja, siempre es gratuita (cuando viene del Sol), lo que sube es el precio de la energía eléctrica, no es cierto que las renovables sean las culpables de la subida de la “luz”, es  justo al revés y lo voy a demostrar, más abajo, con números extraídos de los organismos oficiales (Red Eléctrica Española, Comisión Nacional de la Energía y Ministerio de Industria, Turismo y Comercio).

En el año 2008, toda la electricidad consumida por los españoles costó en el mercado 23221 millones de euros, incluyendo las primas del régimen especial (que, como algunos saben bien, aunque se olvidan de decirlo, incluye la cogeneración con combustibles fósiles y el tratamiento de purines que también emplea gas natural, combustible tan fósil como el petróleo o el carbón). Pues bien, en el 2009 esa cantidad se redujo 5728 millones de euros menos, es decir, a 17493 millones de euros. Pues sí, queridos compatriotas, eso ocurrió porque las energías renovables del sistema hicieron bajar el precio del kWh (en el sistema de valoración que tenemos; que no me gusta, pero es el que hay y se aplica) de 6,961 céntimos de euro en el 2008 a 4,263 céntimos en el 2009.

Decir que son las renovables las que suben el “recibo de la luz” me parece una tomadura de pelo a los consumidores.  Como es sabido, hay otros componentes del precio de la electricidad que no son lo que cuesta generarla y tampoco las primas que, como he dicho, están incluidas en los datos que he aportado y que están obtenidos de los organismos oficiales citados.

Debería decirse la verdad a todos. Sinceramente creo que eso no perjudicaría a nadie y menos al presidente del gobierno actual y al partido que lo sustenta que, con actitudes como ésta, seguramente seguirá perdiendo credibilidad ante los votantes.

El sistema energético es algo muy complejo y muy difícil de explicar en todos sus matices, pero hay cosas claras a poco que ahondes en las decisiones de las pasadas legislaturas de los gobiernos españoles, y sobre todo pueden comprenderlo mejor quienes lo han vivido..

Todo este galimatías empezó en el año 1998 cuando se pasó de un sistema eléctrico regulado, en que el gobierno fijaba el precio de la energía-, al sistema que ahora tenemos “liberalizado” para hacer que sea “el mercado” el que marque los precios. Ciertos aspectos del sistema, los llamados peajes, siguen estando en la capacidad de decisión del Gobierno, digamos, para que los ciudadanos lo entiendan, aproximadamente el sistema está mitad regularizado y mitad liberalizado.

El déficit tarifario es la diferencia entre lo que se dice que va a costar toda la electricidad y lo que realmente se cobra por ella. Como la mitad a la que me refería antes se fija en “el mercado” según unas reglas preestablecidas (parecidas a una subasta y llamadas “sistema pool”) el resultado es muy variable de año a año. Pues bien, el déficit tarifario empezó cuando el gobierno no quiso hacer el ajuste, es decir, no quiso subir el precio de la “luz”, que correspondía al encarecimiento de los combustibles fósiles a mitad de la década de 1990 que –en buena lógica, supongo que económica- había que repercutir en el precio. Por cierto, en aquellos tiempos no había apenas renovables en el sistema y el Gobierno no era éste (¿estaría por allí el Sr. Rajoy? No sé que responsabilidad política tendría por entonces Rajoy, pero si sabemos todos los españoles la responsabilidad de Rodrigo Rato).

El déficit de tarifa ha seguido “engordando” desde entonces, y la falta de decisión de los sucesivos gobiernos y de transparencia del sistema ha dado lugar a la situación actual; Puedo estar de acuerdo en que haya habido que tomar medidas para frenar ese “efecto perverso” del sistema de valoración de la electricidad, pero en lo que no puedo estar de acuerdo es en echarle la culpa del problema que arrastra el sistema eléctrico a las primas a las renovables. ¿Qué hay detrás de esa campaña de desprestigio?

“Lo” de las primas empezó con la Ley 54/97 del Sector Eléctrico (finales del 97, ¿quién gobernaba por entonces? Yo no recuerdo bien, ¿podríamos preguntarle de nuevo al Sr. Rajoy?) y el asunto se concretó en los sucesivos reales decretos (RD) que la fueron desarrollando hasta los actuales, sobre todo en el RD 436/04 que se aprobó en el último Consejo de Ministros en el que estuvo el Sr. Rajoy (me refiero tantas veces al Sr. Rajoy por si le pasa como a otros, que no conoce los matices del asunto y por eso unas veces está a favor de las renovables y otras en contra). En ese RD se fijaron unos valores de las primas excesivos en algún caso y no se pusieron los límites que se debían haber puesto, la falta de los cuales ha sido el origen de la mayor parte de los desajustes producidos con posterioridad. Los sucesivos RD (661/07 sobre todo) han intentado poner orden, pero ya era muy difícil sin una decisión gubernamental firme, clara y, sobre todo, teniendo en cuenta la posible evolución del mercado eléctrico y de las propias tecnologías renovables con su recorrido de la previsible “curva de aprendizaje”.

De los resultados de la aplicación de esos RD, algunas veces no deseables, no se le puede echar la culpa a los ciudadanos que nos hemos limitado a cumplirlos (y no siempre ha sido fácil) sino a los que los realizaron y los publicaron en el Boletín Oficial del Estado sin reflexionar adecuadamente sobre sus consecuencias; las buenas y las malas, porque las hay buenas y muy buenas.

Pero lo último ha sido lo peor y ya en el colmo del disparate, el presidente del Gobierno haciéndose eco de los argumentos de la prensa afín a las grandes eléctricas con lo cual está consiguiendo algo que yo nunca pensé que ocurriría: el presidente del gobierno está faltando a su célebre declaración (¿se acuerdan?) de “no os fallaré”. Pues sí, Sr. Rodríguez Zapatero, a mi sí me está fallando, y mucho.

Espero que al Sr. Pérez Rubalcaba le de tiempo –antes de las elecciones- de enmendar las “cosas” energéticas lo suficiente para que, al menos en este tema, algunos recuperemos la fe en otras formas de hacer política.

El presidente de Iberdrola se queja continuamente del sistema eléctrico español y de las primas a las renovables y cada año tiene más beneficios

Yo siempre había creído que uno de los graves problemas de la sociedad actual era la ignorancia de muchos, pero estoy comprobando que es mucho peor la manipulación que ejercen unos pocos y –peor aún- la manipulación de la ignorancia. Se lo voy a demostrar a propósito del presidente de Iberdrola que, un día si y otro también, confunde a la opinión pública con declaraciones en contra de las energías renovables cuando su empresa es la que más se beneficia de las condiciones con las que en nuestro país se fomenta su uso.

Sólo en primas a la eólica se llevó el año pasado 830 millones de euros (según unos cálculos aproximados). Pero es en solar termoeléctrica, de la que tanto despotrica siendo su empresa miembro destacado de la Junta Directiva de la asociación que representa al sector –PROTERMOSOLAR-, donde se da la situación más “curiosa”. Resulta que su empresa tiene una sola central solar termoeléctrica –digamos convencional- de 50 MW, que no debe funcionar muy bien puesto que en el año 2010 generó 50 GWh cuando podría haber generado 110 GWh, y recibió en primas “sólo” 13,6 millones de euros.

 

 

 

Lo peor –me parece a mí- es que cuando todas las empresas del sector pidieron que se les asignara la construcción de centrales, ellos pidieron autorización para 10 centrales más y no les concedieron ninguna; seguramente porque no habían hecho bien los deberes administrativos correspondientes, porque el ministerio no los trata especialmente mal, al menos que yo sepa. Me parece que en este tema su empresa no funciona muy bien y eso no debe gustarle al que está acostumbrado a ganar siempre. Y creo interesante destacar que él también trató de aprovecharse del sistema de primas, pero no le salió muy bien. A lo mejor como consecuencia de todo este ambiente que él crea con sus declaraciones, sus ingenieros no consiguen que la única central solar que tiene funcione igual de bien que están funcionando todas las demás que hay en España.

Por cierto, de la fotovoltaica también se queja, y ahí sí creo que tiene razón, de acuerdo con su visión de los temas energéticos. Su empresa no tiene instalaciones y, como consecuencia, no cobra ninguna prima y algún pobretón –como yo mismo- tiene en su casa una pequeña instalación fotovoltaica por la que sí cobra una cantidad que él considera excesiva, posiblemente porque no puede admitir que esos kWh que yo vendo al sistema eléctrico no los venda su empresa, y eso disminuye sus beneficios en una cantidad que todo el mundo puede imaginar despreciable frente a los 2.871 millones de euros de beneficios que ha declarado en la reciente junta general de accionistas.

Creo que es muy egoísta el Sr. Sánchez Galán cuando piensa que el único que tiene derecho en este país a vender electricidad es él -y sus colegas de otras grandes empresas- y que los pobrecitos como yo no tenemos ese derecho aunque cumplamos estrictamente la legislación vigente y nos gastemos nuestro poco dinero en ese negocio. A lo mejor porque creemos que hay que cambiar el sistema eléctrico a otro menos contaminante y no tanto por el dinero que podamos ganar. Si este señor tuviera esa actitud y la trasladara a sus accionistas seguramente tendríamos resuelto el problema que a él tanto parece preocuparle, el del déficit de tarifa: con que su empresa dejara de cobrar las primas que recibe por la eólica se rebajaría de manera muy importante el tan cacareado déficit, que no se ha producido precisamente por las primas a las renovables.

También me deja sorprendido su actitud continua de víctima cuando en paralelo presume de lo bien que funciona su empresa y de los grandes beneficios que da. ¿Acaso no es suficiente lo que ganan los accionistas de su empresa? ¿tan insaciables cree que son los accionistas de Iberdrola que no deja que otros también participen del festín? Claro que todo esto lo hace porque no hay un Gobierno que le pare los pies y ponga las cosas en su sitio, porque todos los días le dice al Gobierno lo que tiene que hacer en cuanto a la gestión del sistema eléctrico se refiere y aquél no responde de forma adecuada.

En fin, sería bueno que alguien pusiera en claro las cuentas del sistema eléctrico español y se supiera quién se lleva los beneficios y quién paga los gastos.

 

Fukushima, Chernobil, Three Miles Island… ¿y ahora qué?

Ante las noticias contradictorias que aparecen todos los días sobre el futuro de las centrales nucleares en todo el mundo y, desde luego, en España, parece necesario hacer algunas aclaraciones basadas en datos fiables (oficiales) y desmentir las elucubraciones con que, sin apoyo documental, algunos siembran la desinformación y el desconcierto en los ciudadanos. Sobre todo pretendo dejar claro que las centrales nucleares no son necesarias en España y que con las medidas políticas adecuadas las energías renovables pueden proporcionar toda la electricidad necesaria en España; sin emisiones de gases de efecto invernadero y con una importantísima creación de riqueza y puestos de trabajo en nuestro país.

Después de “lo” de Fukushima, que sigue a “lo” de Chernobil y a “lo” de Three Miles Island, la humanidad más desarrollada tecnológicamente debería reflexionar a fondo sobre el futuro de nuestra especie en relación con el sistema energético al que hemos llegado, el cual puede llevarnos a la desaparición como especie; o, al menos, a modificaciones importantes en la vida de los seres humanos.

Lo primero que hay que tener claro es que la desintegración de los átomos es algo muy peligroso y que hacer uso de esos mecanismos para generar un pequeño tanto por ciento de la electricidad mundial no compensa el riesgo que se asume. Pero es que, además, no es necesario. Y aumentar ese porcentaje como algunos pretenden es imposible hacerlo de manera sostenible. Sobre todo porque no hay recursos suficientes, ni una solución satisfactoria a los residuos.

 

 

 

Reservas de uranio y demanda eléctrica mundial

Una de las cuestiones básicas que deberíamos preguntarnos es: ¿Qué cantidades de uranio existen como reservas  y durante cuánto tiempo podrían abastecer de electricidad al mundo, caso de que fuera posible y deseable?

Si consultamos la fuente original que aporta los datos más fiables sobre las reservas de uranio, el célebre “libro rojo” Uranium 2007: Resources, production and Demand, N.E.A (Ver Figura 1), comprobamos que las reservas de uranio -a costes inferiores a 130 dólares el kg- son 3 338 300 toneladas, de las que se pueden extraer 23 702 toneladas de uranio-235 y de éste, entonces, generar 133 532 TWh de electricidad (con el dato generalmente  aceptado de que una tonelada de uranio natural permite generar en valor medio 40 GWh de energía eléctrica).

Figura 1 Reservas de Uranio. Desglose por países y rango de coste. “libro rojo” Uranium 2007: Resources, production and Demand, N.E.A

 

Con esos valores, los 20181 TWh de electricidad (figura 2) que fueron generados en el año 2008 en todo el mundo hubieran necesitado 504 525 toneladas de uranio natural,con lo cual los recursos actualmente aceptados permitirían generar la electricidad de 6,6 años si toda se hubiera obtenido en centrales nucleares y el consumo fuera el mismo que el del año 2008.

 

Figura 2 Generación eléctrica mundial según fuentes.  Agencia Internacional de la Energía (AEI), 2008. “Key world Energy statitics”.

Observación: Se puede apreciar cómo la hidroeléctrica más las otras fuentes renovables suman un 18,7 %, y la nuclear un 13,5 %. En los años sucesivos la diferencia de este porcentaje cada vez es mayor a favor de las renovables, que crecen, mientras la nuclear permanece estancada.

 

Con la situación actual (2724 TWh de electricidad de procedencia nuclear en el año 2008, 13,5 % del total) nos quedaría uranio para 49 años a ese coste citado inferior a 130 dólares el kilo.

Desde este punto de vista de las reservas y de su relación con el consumo relativamente modesto de electricidad nuclear en el mundo, un 13,5%, supongo que imaginan que la perspectiva que vislumbran los pronucleares del “todo eléctrico” (sobre todo si aumenta el número de los vehículos eléctricos), que supondría un gran aumento del consumo de electricidad, haría más difícil aún las posibilidades de sostenibilidad de la electricidad nuclear.

 

Residuos nucleares generados en el mundo

 

Otro dato importante es la cantidad de residuos que se han producido hasta hoy y cuántos se generan cada año. Me ha costado mucho trabajo encontrar un dato medianamente claro sobre los residuos radiactivos que se producen en la generación de electricidad a partir de la fisión nuclear. Eso es un dato claro del oscurantismo que rige estas cuestiones. Después de buscar en las páginas web donde se debería dar esa información con claridad y no haber encontrado nada, he tenido que recurrir a la información que ofrece en el recibo del suministro de electricidad que me hace llegar la empresa que me abastece de electricidad, la cual me lleva -después de un pequeño cálculo- al valor de 3,73 mg/kWh (miligramos de residuo radiactivo por cada kWh de electricidad generado en una central nuclear media en España).

Con ese dato de base, todas las centrales nucleares del mundo han producido 349055 toneladas de residuos hasta el año 2010, correspondientes a la generación eléctrica de 93 524 TWh (según mis cálculos aproximados que pueden ser mejorados con la información adecuada). Pero ya estas cifras hacen ver la magnitud del “problema” que dejamos a nuestros descendientes. Cada año –siempre según esos cálculos- me salen del orden de 10000 toneladas de residuos que se van almacenando como se puede en las centrales en funcionamiento con los problemas que se han visto en Fukushima.

Por lo que respecta a España, me salen 5557 toneladas de residuos, por debajo de algunos valores que he visto en alguna publicación poco fiable. Si el cálculo lo hago buscando la proporcionalidad con el nivel mundial, me saldrían 7240 toneladas. En cualquier caso y hasta que tengamos un dato oficial más seguro, me quedo con el orden de magnitud de 6 toneladas y media,  lo cual tampoco está mal como herencia que dejamos a los españolitos y españolitas que nos sucederán. Cada año se producen en las centrales nucleares españolas del orden de 231 toneladas de residuos radiactivos.

 

¿Dónde colocar estos residuos que tardan cientos y miles de años en perder la radiactividad? 

En el accidente de Fukushima se ha visto que no están seguros en ningún sitio y menos aún en las propias centrales que los producen. No sería ningún disparate situarlos cerca de donde se originan, es decir, de los grandes consumidores de electricidad,  como recordatorio continuo de que son ellos quienes dan lugar a que existan y así estén concienciados de que hay que emplear la energía necesaria para satisfacer nuestro nivel de vida y no más para producir la menor cantidad posible de residuos de alta intensidad radiactiva. Esas instalaciones de almacenamiento deberían ser visitadas por los estudiantes de todos los centros escolares del país.

Siempre me sorprende que los pronucleares hacen de las hipótesis físicas una realidad y dan por cierto que la “transmutación” (capacidad de reciclar los residuos nucleares) y otras ilusiones teóricas son realidades industriales, cuando deberían decir la verdad que, por otra parte,  es muy simple: ni existen otras centrales nucleares de fisión que las ya convencionales, ni la tan cacareada fusión nuclear es otra cosa que una falacia inescrutable y pozo sin fondo de dineros públicos para investigación energética que, por otra parte, se le niega a las energías renovables, ya en marcha y con demostrado éxito.

También es curiosa la profusa utilización de los tiempos verbales (futuro, condicional, etc.) que ocultan fracasos tecnológicos concretos y crean falsas expectativas, cuando conjugan formas verbales del estilo: “haremos”, “podríamos”, “si, “se van a”, “las posibilidades de”, “la idea en que se basan”, “en el futuro”, y un largo etc. que debería llevar a todos a la incredulidad. En fin, puro engaño verbal que, sorprendentemente, nos está llevando a un futuro sin retorno.

En definitiva, la inmensa mayoría de los ya casi 7.000 millones de seres humanos no deberíamos aceptar dejarle esa siniestra herencia a nuestros descendientes. Y, ¿para qué?, estoy convencido de que solo para que unos pocos ganen más dinero pues, al fin y al cabo, son los que se empeñan en seguir en esta línea de desarrollo en contra de la razón, de la realidad física y de la seguridad de la especie humana.

 

Las emisiones de GEI pueden reducirse sin las nucleares

El otro gran problema a resolver en el sistema energético actual es  la consecuencia perversa de la quema profusa que hacemos de los combustibles fósiles, que hay que frenar de forma radical. La realidad del calentamiento global ya no la discute casi nadie porque los efectos empiezan a ser evidentes; y lo que todavía tendremos que ver. La especie humana no puede ser tan suicida como parece al no tomar medidas verdaderamente eficaces para disminuir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y, en todo caso, absorber los que hay de más en la atmósfera. No voy a descubrir nada si digo lo que hay que hacer. En efecto, se trata de duplicar la extensión de  los bosques hasta volver a la situación que el ser humano se encontró cuando inició su andadura en el planeta. Y, por supuesto, quemar menos combustibles fósiles. Ya sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero no queda más remedio y cada vez queda menos tiempo.

Los pronucleares quieren apoyarse en esa necesidad imperiosa para “vender” su solución. Y ya se ha visto que –como decía el célebre torero andaluz, Rafael Guerra – “lo que no pué ser, no pué ser y, ademá, es imposible”.

Por supuesto hay quien piensa que es imposible hacer lo que estoy proponiendo: cerrar las centrales nucleares y reducir el uso de los combustibles fósiles. Pero no estoy diciendo que eso haya que hacerlo “de la noche a la mañana”. Solo digo que hay que ir cambiando el sistema energético de forma clara y rotunda pero a un ritmo razonable y posible en la dirección expuesta.

 

Es posible descarbonizar el sistema energético sin nuclearizarlo. El caso de España.

Para ejemplificar el proceso que debe producirse en todo el mundo me voy a referir a España como caso en el que se puede representar razonablemente lo que digo. Más que nada porque es bueno que sepamos primero cómo estamos nosotros y qué salidas tenemos para ejemplificar la solución de cara a los demás.

En primer lugar, hay que decir que en España la energía nuclear no es una fuente energética nacional, puesto que la materia prima se trae de fuera del país, y cuando se habla de dependencia energética y de seguridad en el abastecimiento, la nuclear forma parte del problema, no de la solución.

 

Figura 3. Países de origen del uranio que compra España en el extranjero.

En España y aunque tenemos algo de minerales de uranio, el “combustible” que utilizan las centrales nucleares españolas procede de diferentes países extranjeros. Por cierto que para justificar lo injustificable de que en las estadísticas oficiales se pone que la electricidad de origen nuclear en España es 100 % nacional y que el abastecimiento de uranio está asegurado se dice que los países de los que nos abastecemos son políticamente estables y amigos. Bueno, no soy un experto en política internacional pero no estaría muy seguro de la estabilidad de Níger, de Kazajistán e incluso de Rusia. Pero, en fin, … “doctores tiene la Iglesia”.

 

¿Qué pasaría si en España prescindimos de la energía nuclear?

 

Por lo pronto, al no tener que comprar más uranio fuera del país, disminuiría nuestra dependencia del exterior y mejoraría nuestra balanza de pagos internacional. También habría que sustituir la electricidad que se genera de manera casi continua en las centrales nucleares por otras formas de generarla.

¿Es posible de verdad prescindir de la nuclear en la situación actual del sistema eléctrico español?

La situación actual está bien representada con los datos oficiales que ofrece, sobre todo, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y Red Eléctrica Española.

Si observamos, la capacidad de generación de electricidad, por ejemplo, a 31 de diciembre de 2010, que era de 103 086 MW (Cuadro 1), y la comparamos con el suministro en el momento de máximo consumo de ese año –el 11 de enero de 2010- cuando se demandó 44 122 MW, podemos comprobar que el consumo máximo de electricidad de los españoles es menos de la mitad de la capacidad de generación eléctrica del país, es decir, que el parque de generación eléctrica en España está claramente muy sobredimensionado, como consecuencia de una serie de decisiones de los gobiernos sucesivos y la aprobación de leyes y decretos  en nuestro Parlamento.

Si volvemos a observar el cuadro 1 y sumamos la capacidad de todas las otras formas energéticas que pueden generar electricidad menos la nuclear, y descartamos también la eólica y la solar (para que no se esgrima como argumento la variabilidad climática), comprobamos que el parque eléctrico español podrían suministrar en ese momento 71 223 MW, que son 27 101 MW más de lo demandado en esa hora de máximo consumo, sin recurrir a la electricidad de origen nuclear (y sin contar con la eólica y solar).

Aunque la hipótesis empleada para demostrar que el parque eléctrico español puede prescindir sobradamente de la energía nuclear ha sido descartando que no hubiera oferta de energía del viento ni del sol,  hay que decir, que en realidad, eso no ha ocurrido nunca. Ni en el año 2010, ni en los anteriores en que hubo renovables en el sistema.

 

De hecho, el abastecimiento que se estableció a esa hora de máximo consumo fue el que se observa en la figura 4:

Los combustibles fósiles en conjunto generaron el 48 % (los ciclos combinados proporcionaron 15 164 MW, cuando podrían haber generado 11 680 MW más), las centrales con energías renovables (eólicas, hidroeléctricas y resto del régimen especial) el 40 %, es decir 17 649 MW (aunque podrían haber generado mucho más). La nuclear aportó el 12%,  5 295 MW (un poco menos de los 7 716 que podrían haber aportado).

Es obvio que, incluso a esa hora del más alto consumo, el aporte de las nucleares no era imprescindible pues solo con que los ciclos combinados hubieran generado 5 295 MW (circunstancia perfectamente posible) se habrían cubierto las necesidades entre las renovables y el resto de  combustibles fósiles. También las hidráulicas podrían haber suministrado más electricidad a esa hora de máximo consumo, máxime en estos años de buena hidraulicidad.

 

Figura 4 . Cobertura de la máxima demanda horaria mensual de potencia. 11 de enero de 2010 (19-20 h). 44.122MW 

En definitiva, que desde el punto de vista de la potencia máxima demandada las nucleares no son imprescindibles. Y si no lo son ese día de máxima demanda eléctrica durante  2010, obviamente también durante todos los días de ese año y los venideros.

 

 

Cuadro 1. Potencia instalada y generación del sistema eléctrico español (máxima y real del 2010)
 

Del total generado en el año 2010: 295 735 GWh -como se muestra en el cuadro- las centrales nucleares aportaron 61 944 GWh. Si tenemos en cuenta que las centrales de carbón y las de ciclo combinado podrían haber generado un total de cerca de 400 000 GWh y solo generaron 94 679 se comprende perfectamente que sobraba capacidad para sustituir los 61944 GWh aportados por las nucleares.

Ese año el sistema eléctrico español vendió a sus vecinos (incluida Francia) 8 490 GWh; se puede decir que generamos más electricidad que la que necesitábamos los españoles y podríamos haber generado muchísima más (prácticamente el doble).

Me parece que es suficiente para dejar claro que se puede prescindir de las nucleares, como queríamos demostrar.

Nótese que he dicho “se puede” y no me he pronunciado sobre si se va a hacer o no; eso lo dejo para los responsables de la política energética, que tendrán que valorar otras circunstancias adicionales. Pero me parece bueno que todo el mundo sepa que se puede.

 

¿Sin nucleares incumpliríamos el protocolo de Kioto?

 

Ahora entramos en otro aspecto de la cuestión, también muy importante para cualquier decisión que se quiera tomar. Todo el mundo comprende que cerrar todas las nucleares en España (de inmediato o poco a poco) supone que habrá más emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) porque tendrían que entrar –al menos de momento- en el sistema los ciclos combinados que ahora mismo están ociosos y éstos producen este tipo de gases. Salvo que fuera aumentando la participación de las renovables, como de hecho así está ocurriendo y es lo que creo que va a ocurrir de todas formas. Mejor si se promueve esta incorporación, siempre de forma inteligente y no brusca o sin reflexionar sobre todas las consecuencias.

Para hacernos una idea precisa hagamos algunos números (en cuanto a emisiones) que pueden aclararnos algo:

 

•Emisiones de referencia del sistema eléctrico (1990), 64,5 millones de toneladas de CO2 equivalentes.

•Compromiso de España con el protocolo de Kioto (para 2012 en el sistema eléctrico), 74,2 MtCO2 (15 % más que en el año de referencia)

•Emisiones reales en el 2010, 58,7 MtCO2 (20,9 % inferior al compromiso de Kioto e incluso a las emisiones del año de referencia, por cierto gracias a las renovables).

•Emisiones en el 2010 si no hubieran funcionado las nucleares  y hubieran sido sustituidas por ciclos

combinados con gas natural, por ejemplo, 81,7 MtCO2  (10,1 % más que el compromiso de Kioto al que habría que llegar en 2012).

 

Estos cálculos han sido hechos con los datos que proporciona REE en su documento “El sistema eléctrico español. Avance del informe 2010” y los valores de emisiones de la generación de electricidad comúnmente admitidos (372 gCO2/kWh para los ciclos combinados con gas natural).

Hagamos ahora una hipótesis para el año 2011 ( pronto podremos comprobar su validez) a partir del documento oficial “Plan de acción nacional de energías renovables de España (PANER) 2011 – 2020” por el que España se compromete a cumplir su parte en la Directiva Europea 2999/28/CE.

Si se cumplieran las perspectivas de crecimiento que prevé el PANER en 2011 para las energías del Régimen Especial, y planteamos un escenario sin nucleares, donde la electricidad que dejaran de aportar las nucleares fuera suministrada por la gran hidraúlica, los ciclos combinados, el carbón y el fuel (con una proporción similar al 2010 y suponiendo una generación de electricidad igual a la de ese mismo año), las emisiones del sistema eléctrico, un total de 74,5 MtCO2, cumplirían casi justo el protocolo de Kioto al que antes me he referido (74,2 MtCO2).

Por supuesto los ciclos combinados podría generar mucho más en detrimento del carbón o del fuel y se reducirían las emisiones (no todas las fuentes fósiles emiten la misma cantidad de GEI: la que más, el carbón, 961 gCO2/kWh; le sigue el fuel, con 828 gCO2/kWh; y, en último lugar, el gas natural de los ciclos combinados, con 372 gCO2/kWh). Si nuestro objetivo prioritario fuera reducir las emisiones de GEI emplearíamos ese año más ciclos combinados y menos carbón y fuel (podrían ser casi cero en ambos casos). En ese supuesto las emisiones en el 2011 pueden ser inferiores a las correspondientes al compromiso de Kioto.

En definitiva que con lo que está previsto (por la planificación en vías de aprobación en cuanto a generación con renovables), régimen especial y grandes hidráulicas para este año 2011,  aunque no hubiera centrales nucleares en el sistema eléctrico español se cumpliría el compromiso del protocolo de Kioto en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero. No digamos en los años siguientes, en los que la generación de electricidad con renovables seguirá creciendo y se supone que se irían cumpliendo las previsiones de ahorro y eficiencia energética que están ya en vigor con el plan de acción de la E4 (Estrategia de Eficiencia Energética en España) y las nuevas medidas que se han puesto en marcha como consecuencia de del accidente de Fukushima y  la subida (una más) de los precios del petróleo..

Es obvio que variaciones en el consumo de electricidad respecto al 2010 modificarían estos números pero hay margen más que suficiente, incluso suponiendo que se va superando la crisis energética y hay un poco más de demanda de electricidad que en 2010.

Como me había propuesto hacer algunos comentarios sobre la electricidad de origen en la fisión de los núcleos de algunos elementos químicos (fundamentalmente el uranio) y siempre me he encontrado con la poco clara afirmación de que la electricidad de origen nuclear es la más barata, tengo que hacer una consideración final oportunista a propósito del accidente de Fukushima (y Chernobil, cuyo 25 aniversario parece que recordamos en estos días). Hacer el análisis económico necesario para aclarar de manera precisa el asunto se sale de las intenciones de este artículo y de mis propias capacidades profesionales (creo que hace falta ser economista muy profesional para intentarlo). Solo pretendo hacer llegar a los consumidores de electricidad una pequeña reflexión a propósito del precio de la electricidad de origen nuclear. ¿Cuánto habrá costado el kWh de la electricidad generada en las centrales nucleares de Fukushima? ¿Y en la de Chernobil? Eso sin contar el coste de las vidas humanas y de los inconvenientes en las vidas de los desplazados de sus hogares. Amén del pánico que han sufrido y de la reposición del medio natural al que han afectado.

Si lo ocurrido en Fukushima, más lo acaecido en Chernobil y en Three Miles Island,  no nos hace ver la peligrosidad de utilizar la fisión nuclear como tecnología energética, ¿qué tendría que ocurrir para tomar la decisión más conveniente?

 

El sistema eléctrico español ha cumplido el compromiso de Kioto gracias a las renovables

Una buena noticia para cerrar el 2010

El sistema eléctrico español ha cumplido el compromiso de Kioto gracias a las renovables

30 de diciembre de 2010.- En el año que termina, el 2010, el sistema eléctrico español ha producido unas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) equivalentes a 58,7 Mt de CO2, claramente inferior a los 74,2 Mt de CO2 que era el objetivo al que se había comprometido España cuando firmó el Protocolo de Kioto (ver gráfica 1) .


 

Estamos hablando solo del sistema eléctrico, no de todo el conjunto de emisiones que corresponden a España –que sigue estando por encima de nuestro compromiso global-, aunque acercándonos al objetivo.
Si aplicamos al sistema eléctrico el criterio establecido en el acuerdo al que llegó España para el cumplimiento del protocolo de Kioto de ajustar el total de las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel no superior a un 15% más del año de referencia, 1990, durante el período 2008-2012, y dado que en España, en 1990, las emisiones del sistema eléctrico fueron 64,5 Mt de CO2, correspondería para cumplir el compromiso no superar en 2012 una cantidad de 74,2 Mt de CO2. Y este año, 2010, hemos bajado la cantidad de emisiones a una cifra notablemente inferior, 58, 7 Mt de CO2.


Este cumplimiento se ha conseguido gracias a dos factores:
•    El menor consumo de electricidad (4140 GWh si lo referimos a 2008) -como consecuencia de la crisis económica, y por tanto menores emisiones (1,5 MtCO2)-.
•    La creciente importancia de la contribución de las energías renovables a la generación de electricidad a nuestro país, que ha pasado de 26184 GWh en el año de referencia 1990 a los 88153 GWh en este año que termina.

Desde el 2007, el ascenso de la generación con renovables supera de manera continua a la generación a partir de carbón y nuclear (ver gráfica 2).

 


Esta cantidad de electricidad de origen renovable ha evitado la emisión de 84,7 Mt de CO2,  si se compara con las emisiones en la generación a partir del carbón y de 32 Mt de CO2, equivalente si se compara con el valor de emisiones del conjunto del sistema eléctrico del año 2007.
Como puede observarse la reducción de emisiones de GEI es mucho más importante en el caso de la generación de electricidad con renovables que las achacables al descenso de consumo consecuencia posible de la crisis económica.
Los beneficios de todo tipo que este hecho reporta a nuestro país son indiscutibles, incluidos los económicos puros, como son los referidos a los costes evitados de las emisiones de CO2 , la menor dependencia energética de España con su consiguiente repercusión en la balanza de pago exterior; en este caso, especialmente la referida al carbón.
En definitiva, no se entiende como todavía hay quienes ponen en duda la conveniencia de seguir fomentando las energías renovables en nuestro país.